14 mujeres y 3 niños asesinados en lo que va de 2026: una realidad que no podemos ignorar
Cada año, decenas de familias viven en silencio el horror de la violencia machista, y este 2026 ya lleva 17 víctimas, incluyendo menores. Son niños y niñas que crecen en un entorno de miedo y silencio, sin que muchas veces la sociedad ni siquiera los reconozca como víctimas.
Para los ciudadanos de a pie, esto significa que la violencia machista no solo mata a las mujeres, también deja huellas profundas en sus hijos e hijas, quienes muchas veces viven en el olvido legal y social. La falta de atención a estos menores perpetúa un ciclo de dolor que puede durar toda la vida.
Estos datos no dejan lugar a dudas: la violencia machista sigue matando, pero también dejando heridas invisibles en los más pequeños. La realidad es que la sociedad necesita despertar y exigir que se escuche y proteja a estos niños, porque su sufrimiento muchas veces pasa desapercibido y sin justicia.
Lo que puede pasar ahora es que la sociedad y las instituciones tomen mayor conciencia y actúen con más rapidez. Es fundamental que los afectados, familiares y amigos, denuncien y apoyen a estos niños, y que las leyes se adapten para proteger a quienes no pueden defenderse por sí mismos.
El camino hacia un cambio real requiere que todos pongamos atención en estas historias, que no se queden en el olvido. La protección de los menores y la lucha contra la violencia machista deben ser prioridades, porque en sus ojos también está el futuro de todos.