En la jornada del viernes 15 de noviembre, la comunidad andaluza se prepara para recibir un frente adverso que traerá lluvias, tormentas y olas que han llevado a la activación de alertas en cinco provincias. Huelva se sitúa en el epicentro de este fenómeno meteorológico, enfrentando un aviso de nivel naranja debido a la posibilidad de precipitaciones acumuladas que podrían alcanzar los 80 litros por metro cuadrado en un período de 12 horas, especialmente en las zonas de Andévalo y Condado. Además, existe la probabilidad de que se formen mangas marinas a lo largo de su litoral, lo que eleva la preocupación por la seguridad de los ciudadanos y las actividades marítimas.
Por su parte, Cádiz también está bajo alerta, aunque en este caso se trata de un aviso amarillo por lluvias y tormentas. Las provincias de Almería, Granada y Málaga, en cambio, enfrentan riesgos relacionados con el oleaje. Esta situación evidencia la variabilidad climática que afecta a la región, poniendo de manifiesto la necesidad de estar atentos a las actualizaciones meteorológicas que pueden cambiar rápidamente.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha informado sobre la presencia de una baja fría aislada en el sudoeste de la Península, la cual tendrá repercusiones en extensas áreas del tercio occidental del país, incluyendo el oeste del sistema Central, el área de Alborán, el Levante, el sudeste y las Islas Canarias. Además, no se descarta la posibilidad de que este sistema afecte a regiones adyacentes. Lo más notable es que se anticipan lluvias significativas en el Sistema Central occidental, Extremadura y el oeste de Andalucía, donde las condiciones pueden tornarse localmente intensas, sobre todo en Huelva y el litoral gaditano, donde podría haber tormentas.
En contraste, el pronóstico no prevé precipitaciones en áreas como Baleares, el Cantábrico, el alto Ebro y parte del nordeste, así como en algunas zonas del este de la meseta sur y en Melilla, lo que podría causar una distribución desigual de las lluvias en toda la región.
Asimismo, AEMET ha advertido que la llegada de calima a la Península continuará también durante el viernes, aunque su incidencia será menos pronunciada en el nordeste. Esta situación traerá consigo brumas y bancos de niebla en las zonas montañosas, condiciones que pueden complicar la visibilidad durante las primeras horas del día.
En cuanto a las temperaturas, se espera un ascenso generalizado, siendo más pronunciado en el sudoeste y en el interior del Cantábrico. Sin embargo, algunas áreas, como el alto Ebro, la Ibérica sur y el sur de los Pirineos, verán descensos en sus máximas. Los Pirineos también podrían experimentar heladas débiles, lo que añade un elemento de frialdad al clima otoñal.
Las capitales de provincia que reportarán los valores más altos de temperatura incluyen a Santa Cruz de Tenerife con 25ºC a la cabeza, seguida de Granada y Málaga, que alcanzarán los 24ºC, y Almería, Córdoba, Melilla, Las Palmas de Gran Canaria y Sevilla alrededor de los 23ºC.
Finalmente, los vientos predominantes en la Península y Baleares serán del este y sudeste, con intervalos de brisas fuertes y rachas muy intensas en los litorales andaluces y del sudeste peninsular, sin descartar que estas condiciones también se presenten en la costa gallega. En Canarias, se espera que los vientos provengan del componente oeste, lo que añade una dimensión más a la variable climática que están experimentando estas regiones.
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