Bruselas lanza plan urgente para frenar incendios tras un verano devastador.
BRUSELAS, 25 de marzo.
En un contexto marcado por la creciente magnitud y frecuencia de los incendios forestales, la Comisión Europea ha dado a conocer este miércoles su nueva estrategia destinada a prevenir y mitigar estos desastres. El verano de 2025 fue especialmente devastador, con más de un millón de hectáreas consumidas por las llamas en toda la Unión Europea, estableciendo un triste récord histórico.
Con el objetivo de proporcionar herramientas efectivas a los Estados miembros, gobiernos regionales y otras administraciones, el Ejecutivo comunitario ha elaborado una serie de directrices prácticas. Estas recomendaciones abarcan desde la prevención hasta la recuperación post-incendio, y se someterán a debate en el Consejo para su implementación futura.
Dividido en tres ejes fundamentales, el plan tiene como fin aumentar la resiliencia de Europa ante la cada vez más alarmante amenaza de los incendios, asegurando así una mayor protección no solo para los ciudadanos, sino también para el medio ambiente y el patrimonio cultural europeo, según se indica en un comunicado oficial.
Entre las medidas propuestas, la Comisión destaca la importancia de la prevención basada en ecosistemas, sugiriendo la creación de "paisajes resistentes al fuego" y la implementación de una "planificación territorial resiliente". Esto también incluye aclarar las flexibilidades permitidas a los Estados en situaciones de emergencia, para estar habilitados a actuar rápidamente y salvar vidas y biodiversidad cuando sea necesario.
Para favorecer una planificación sostenida en el tiempo, la Comisión proporcionará directrices para la evaluación de riesgos que los Estados miembros podrán incorporar a sus informes nacionales, enfocándose también en aumentar la conciencia pública e involucrar a la ciudadanía a través de programas de formación, especialmente dirigidos a los jóvenes.
En el ámbito de la preparación, la Comisión continuará con la implementación de medidas preventivas como el despliegue de bomberos en áreas vulnerables y promoverá el intercambio de conocimientos entre expertos en extinción de incendios, fortaleciendo la cooperación con regiones del mundo que enfrentan altos riesgos de incendios.
Además, el Ejecutivo europeo está comprometido con el desarrollo del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales, respaldado por el programa Copernicus. Esto incluye mejorar herramientas de alerta temprana y monitoreo, así como avanzar en el uso de modelos de incendios asistidos por inteligencia artificial para optimizar la toma de decisiones.
Igualmente, la Comisión se compromete a mejorar la información sobre oportunidades de financiación para la prevención de incendios y ha planeado aumentar la flota de aeronaves para combatir incendios mediante la incorporación de 12 aviones y cinco helicópteros al programa rescUE.
Una de las iniciativas más relevantes es la creación de un centro europeo de lucha contra incendios en Chipre, que funcionará como un nodo regional para la formación, ejercicios y preparación estacional, desempeñando una doble función operativa frente a emergencias y fortaleciendo capacidades locales.
En una rueda de prensa realizada en Bruselas, la comisaria europea de Preparación, Roxana Mnzatu, destacó que el incendio del verano pasado afectó a una superficie equivalente a la de un estado miembro completo como Chipre. Subrayó la gravedad de la situación, indicando que no son solo hectáreas las que se pierden, sino vidas y medios de vida, así como el impacto negativo en la seguridad alimentaria y daños que superan los 2.500 millones de euros.
Mnzatu advirtió que los incendios forestales ya no son un problema estacional exclusivo del Mediterráneo, sino una realidad que avanza rápidamente por toda Europa. La magnitud del problema exige una cooperación más estrecha y solidaria entre los países, subrayando que prevenir un incendio es siempre más rentable que combatirlo una vez que ha comenzado.
Al respecto, informó que hasta un 96% de los incendios en la Unión son provocados, lo que indica que hay un amplio margen para la prevención y la educación ciudadana. Resaltó que la gestión de esos incendios recae en cada Estado, y la Comisión está disponible para ofrecer apoyo y recursos a bomberos y voluntarios en su labor de extinción.
Por su parte, la comisaria de Gestión de Crisis, Hadja Lahbib, hizo un llamado a mejorar la eficacia y velocidad de las respuestas ante los incendios forestales, resaltando la importancia de coordinar esfuerzos y recursos de manera clara para brindar la mejor respuesta en épocas críticas.
Lahbib enfatizó la relevancia de una comunicación efectiva sobre incendios, para garantizar una visión compartida que permita actuar en conjunto. También consideró fundamental que todas las administraciones tengan los recursos necesarios y exhortó a los países a aprender unos de otros mediante el intercambio de experiencias y buenas prácticas.
Finalmente, la comisaria de Medio Ambiente, Jessika Roswall, destacó la importancia de la gestión activa del suelo para la protección del entorno, comportando la restauración de ecosistemas que mantengan la humedad del suelo y la vegetación. Resaltó el papel esencial de agricultores y comunidades rurales como aliados en esta lucha, y concluyó que la recuperación ofrece una oportunidad para modernizar usos del suelo que beneficien tanto al medio ambiente como a la economía local.