China cita a la cónsul estadounidense tras su advertencia sobre la nueva ley de seguridad en Hong Kong.
En un nuevo episodio de tensión diplomática, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China ha citado a la cónsul estadounidense en Hong Kong, Julie Eadeh, después de que esta emitiera una advertencia a los ciudadanos de su país sobre un reciente cambio en la legislación local. Este cambio, parte de la controvertida Ley de Seguridad Nacional, otorga a la Policía la facultad de solicitar las contraseñas de los teléfonos móviles de los ciudadanos.
El comisionado Cui Jianchun expresó a Eadeh su preocupación por lo que considera una intervención inapropiada en los asuntos internos de China, instándola a evitar en el futuro comentarios que vayan en esa dirección, según un comunicado del 'Global Times', un medio estatal chino.
La normativa, que comenzó a aplicarse el 23 de marzo, establece que quienes se nieguen a proporcionar sus contraseñas pueden enfrentarse a penas de hasta un año de prisión. No obstante, el Gobierno de Hong Kong aclaró que la Policía solo podrá solicitar esta información con una orden judicial y que no tiene autorización para realizar registros al azar en los dispositivos móviles de los ciudadanos.
Además, las autoridades de Hong Kong criticaron a la prensa internacional por lo que consideran una cobertura sensacionalista y distorsionada de esta nueva ley, alegando que las descripciones de la situación son "exageradamente generalizadas".
La Ley de Seguridad Nacional ha sido presentada por el Gobierno chino como una medida esencial para hacer frente a "elementos desestabilizadores extranjeros". Sin embargo, organizaciones no gubernamentales y figuras de la oposición argumentan que esta legislación se ha convertido en una herramienta para sofocar cualquier forma de disidencia, dejando a Hong Kong bajo un control total de las autoridades leales a Pekín.