EE.UU. envía tropas aerotransportadas al Oriente Próximo en medio de la crisis en Irán.
En una medida que podría intensificar las tensiones en Oriente Próximo, el Gobierno de Estados Unidos ha anunciado este miércoles el envío de tropas adicionales a la región. Este despliegue, que incluye elementos de una división aerotransportada y una brigada de combate, se produce en el contexto de la ofensiva lanzada el 28 de febrero, en colaboración con Israel, contra Irán.
Fuentes del Departamento de Defensa de EE.UU. confirmaron a Europa Press que partes de la 82ª División Aerotransportada, junto con componentes de apoyo y la 1ª Brigada de Combate, se dirigirán al área bajo la jurisdicción del Mando Central. Sin embargo, se abstuvieron de proporcionar información específica sobre la magnitud de este despliegue, citando razones de seguridad operativa, ya que involucra a la Fuerza de Respuesta Inmediata (IRF).
Los informes de medios estadounidenses sugieren que el número de soldados desplegados podría variar entre 1.000 y 2.000, con publicaciones como 'The New York Times' y 'The Washington Post' señalando que este movimiento busca apoyar la operación conocida como 'Furia Épica'.
Además, Fox News ha revelado que el comandante de la 82ª División Aerotransportada, Brandon Tegtmeier, ya ha recibido directrices para iniciar el despliegue, con preparativos de vuelo en la base aérea Pope Army, ubicada en Carolina del Norte.
Ante este panorama, el presidente del Parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalibaf, ha afirmado que su país está monitoreando de cerca todos los movimientos de EE.UU. en la región, enfocándose especialmente en el aumento de tropas. Esta respuesta se da en un momento crítico, ya que Irán ha confirmado más de 1.500 muertes como resultado de la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos, aunque organizaciones como Human Rights Activists in Iran han elevado este número a más de 3.000.
Entre las víctimas, se encuentran figuras prominentes como el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, así como el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani, y los ministros de Defensa e Inteligencia, Aziz Nasirzadé y Esmaeil Jatib. La gravedad de la situación es palpable, dado que varios altos mandos de las Fuerzas Armadas y otros organismos de seguridad también han sido contabilizados entre los fallecidos.
Es importante mencionar que esta ofensiva se produce en medio de un nuevo esfuerzo por parte de Estados Unidos e Irán para negociar un acuerdo nuclear, lo que ha llevado a Teherán a tomar medidas ofensivas contra objetivos israelíes y estadounidenses en la región, incluyendo bases militares, intensificando así un conflicto que ya de por sí es delicado.