El Congreso aprueba a la candidata gubernamental para liderar el Consejo de Transparencia.
Desde Madrid, un nuevo capítulo en la lucha por la transparencia administrativa se abre con el visto bueno del Congreso a la candidatura de Concepción Campos Acuña como presidenta del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno. Este apoyo, obtenido el 25 de marzo, subraya la importancia del consenso político en temas de integridad pública, ya que la aspirante ha conseguido el respaldo necesario de diversas formaciones, incluyendo PSOE, Sumar, ERC, Bildu, PNV y BNG.
El proceso de validación de Campos Acuña tuvo lugar en la Comisión de Hacienda y Función Pública, donde las opiniones se dividieron: el PP optó por la abstención mientras que Vox se posicionó en contra. Con esta amplia mayoría, su nombramiento se formalizará a través de un real decreto que deberá ser aprobado en el Consejo de Ministros, dándole así un período de mandato de cinco años en exclusiva y con restricciones de incompatibilidad como establece la normativa de altos cargos.
Concepción Campos Acuña se convierte en la tercera persona en liderar este organismo desde su creación en 2014, sucediendo a José Luis Rodríguez Álvarez tras concluir su mandato en octubre pasado. La nueva presidenta, propuesta por el Ministerio para la Transformación Digital, cuenta con una sólida formación académica; es abogada con un doctorado y un master en Derecho de las Instituciones y Administraciones Públicas, lo que le otorga una perspectiva valiosa para su nuevo rol.
Su trayectoria profesional abarca más de dos décadas en la administración pública, destacándose como secretaria de un ayuntamiento y más recientemente en el Ayuntamiento de Vigo. Aunque actualmente se encuentra en excedencia, también ejerce como consultora y docente en Derecho Administrativo en Tarragona. Además, ha formado parte activa de la Red de entidades locales promoviendo la transparencia y la participación ciudadana, donde ha dirigido importantes proyectos, como la revisión del Código de Buen Gobierno Local.
Campos Acuña ha expresado su confianza en su capacidad para desempeñar este cargo y ha resaltado su involucramiento en el desarrollo de la Ley de Transparencia, argumentando que no solo la conoce, sino que también tiene la experiencia necesaria en el ámbito público y académico. En su presentación, delineó un ambicioso plan para revitalizar el Consejo, proponiendo la necesaria actualización de una ley que ya cumple diez años y subrayando la importancia de fortalecer la institución mediante una mayor cooperación con organismos similares a nivel regional.
Respecto a la efectividad de la ley vigente, la aspirante comparte una visión crítica: el uso de la publicidad activa en muchas administraciones se ha convertido en un mero formalismo. Campos Acuña aboga por desplazar esta tendencia y fomentar una comunicación más significativa y accesible. "La transparencia no puede ser simplemente la acumulación de documentos en un sitio web", expresa, destacando la necesidad de evaluar no solo el qué, sino el cómo y el porqué de la información que se publica.
Asimismo, enfatiza la urgencia de mejorar el acceso a la información pública, desafiando las estructuras que generan respuestas burocráticas y lentas. En su visión de buen gobierno, resalta que no debe ser un catálogo de buenas intenciones, sino una herramienta activa. También plantea la posibilidad de implementar Inteligencia Artificial para supervisar automáticamente la aplicación de las obligaciones de transparencia, una propuesta innovadora que podría transformar la manera en que se gestiona la información pública.