Embajador de Irán en Pakistán desmiente conversaciones, pero revela diálogos entre "naciones aliadas" con EE. UU. e Irán.
En medio de un clima tenso en el ámbito internacional, el embajador de Irán en Pakistán, Reza Amiri Moghadam, ha declarado que, por el momento, no existen negociaciones entre Irán y Estados Unidos. Sin embargo, según Moghadam, hay "países amigos" que están actuando como intermediarios, buscando establecer un diálogo que ayude a mitigar el conflicto que se intensificó recientemente tras la ofensiva de EE. UU. e Israel iniciada el 28 de febrero.
El embajador afirmó en una entrevista con la cadena qatarí Al Jazeera que, a pesar de la retórica del presidente Donald Trump, que ha sugerido la existencia de negociaciones, la realidad es que no ha habido interacción formal entre ambas naciones hasta ahora, ya sea de manera directa o indirecta.
Moghadam destacó que estas gestiones diplomáticas buscan un alto el fuego y una resolución pacífica del conflicto. A su vez, el Gobierno de Pakistán ha expresado su disposición a actuar como sede para "conversaciones significativas" que podrían ayudar a poner fin a la guerra que afecta a Oriente Medio. El primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, enfatizó la importancia de facilitar diálogos que conduzcan a una solución integral del problema actual.
Adicionalmente, naciones como Turquía y Omán han intensificado sus esfuerzos diplomáticos en un contexto donde la postura de Trump respecto a Irán parece estar evolucionando, abriendo la puerta a un posible reinicio de negociaciones con Teherán que podrían llevar a un desenlace pacífico. Trump ha revelado que ha mantenido "conversaciones muy sólidas" con Irán en los últimos días y ha mencionado la existencia de un consenso importante sobre los puntos de un potencial acuerdo para finalizar el conflicto.
Sin embargo, las autoridades iraníes han desestimado la idea de que se están llevando a cabo negociaciones formales con Estados Unidos. El presidente del Parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalibaf, ha señalizado que las declaraciones de Trump sobre un acuerdo inminente responden más a un intento de manipular los precios del petróleo que a un avance real en las relaciones diplomáticas entre ambas naciones.