España se prepara con confianza para la evaluación de la OTAN sobre su gasto en defensa en enero: "Estamos listos".
El próximo mes de enero, España se preparará para una evaluación crucial por parte de la OTAN, que tiene como objetivo verificar el compromiso del país con el gasto en defensa, el cual se ha establecido en el 2% del PIB. A pesar de la presión, el gobierno español se muestra confiado en que cumple con los requisitos de capacidades establecidos durante la cumbre de La Haya.
Durante dicha cumbre, los aliados se comprometieron a aumentar el gasto militar hasta un 5% del PIB para 2035, de los cuales un 3,5% se destinaría a defensa directa y un 1,5% a inversiones en seguridad. Sin embargo, España criticó este objetivo, considerándolo como un criterio "arbitrario" que no se adapta a sus necesidades y realidades.
Ante esta resistencia, Mark Rutte, secretario general de la OTAN, ofreció a Madrid la posibilidad de seguir un camino más flexible en cuanto a su gasto militar, siempre y cuando el país cumpliera con las capacidades requeridas en el tiempo requerido, sin importar el porcentaje específico del PIB que esto implique.
Desde el gobierno español se argumenta que el 2,1% del PIB es suficiente para cubrir las exigencias militares. En lugar de centrarse en porcentajes, las autoridades destacan la importancia de fijar objetivos específicos, ya que afirman que las industrias tendrían problemas para absorber grandes inversiones de manera eficiente.
Las necesidades militares de España incluyen un enfoque importante en capacidades navales, logísticas, y la mejora de infraestructuras para la movilidad de las fuerzas. La OTAN sostiene que para satisfacer estos nuevos requerimientos, España debería, al menos, planificar alcanzar un 3% del PIB, lo que haría necesario un incremento sostenido en las inversiones.
Como parte de los acuerdos tomados en la cumbre de junio, la Alianza ha implementado mecanismos internos para garantizar un aumento constante en el gasto en defensa, lo que busca evitar situaciones pasadas, como el compromiso del 2% hecho en 2014 durante la cumbre de Gales, el cual fue cumplido por los aliados tardíamente.
El examen de enero servirá de base para una revisión más amplia que se llevará a cabo antes de la cumbre de 2026 en Ankara, donde se analizarán nuevamente los avances en cuanto a capacidades. En 2029, coincidiendo con la salida de Donald Trump de la presidencia, se realizará otra evaluación sobre la relevancia del objetivo del 5% en el PIB.
Este año, España ha logrado cumplir con su compromiso de 2014 mediante la implementación de un plan industrial que destina 10.471 millones de euros a la defensa, lo que ha sido considerado un avance significativo por parte de la Alianza. Por lo tanto, el país se enfrenta a la revisión con tranquilidad, convencido de que ha cumplido las expectativas fijadas por sus aliados.
Las autoridades de defensa subrayan que los 10.471 millones serán completamente ejecutados en 2025, abarcando 31 programas especiales de modernización junto con más de 50 proyectos en curso, que además incluyen recursos para mejorar las condiciones laborales de los militares y financiar misiones internacionales.
Dentro de estos programas se resalta la modernización de sistemas de enseñanza aérea y la adquisición de helicópteros multipropósito, con inversiones de 350 y 275 millones de euros respectivamente. Además, se está invirtiendo 225 millones en la modernización de fragatas de la clase 'Álvaro de Bazán' y 200 millones en el desarrollo tecnológico del programa NGWS, que forma parte del futuro Sistema Aéreo de Combate.
También se han asignado 200 millones de euros para un nuevo vehículo de transporte multiplataforma y 100 millones para el reemplazo del Buque de Aprovisionamiento de Combate 'Patiño', que se construirá siguiendo el modelo del 'Cantabria', entre otros proyectos significativos.
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