Explorando el perfil y las condiciones del profesorado en las universidades de España
Desde Madrid, el 28 de marzo se ha dado a conocer un preocupante informe sobre la edad del profesorado en las universidades españolas. La media de edad alcanzó los 49,5 años, con un alarmante 18,7% que supera los 60 años. Este envejecimiento es más pronunciado en las instituciones públicas, donde la media se eleva a 50,4 años, en contraposición a los 45,7 años en las universidades privadas.
El panorama se torna más crítico al observar que en las universidades públicas, un 21,3% del Personal Docente e Investigador (PDI) tiene más de 59 años y un 34,9% se encuentra en la franja de 50 a 59 años. Si se proyectan estas cifras, se estima que para 2045 será necesario renovar al 56,2% de este colectivo.
Este alarmante panorama ha sido documentado en el Informe CYD 2025, que fue citado por Europa Press y que en su primer apartado se centra en evaluar la composición y condiciones del PDI en las universidades del país.
De acuerdo con los datos del curso académico 2023-2024, el número de docentes ha crecido, impulsado predominantemente por las universidades privadas. Sin embargo, este aumento resalta la "urgente necesidad" de un cambio generacional, dado que la edad promedio del PDI en el ámbito universitario asciende a casi 50 años.
Además de la cuestión del envejecimiento, el informe destaca otros desafíos que enfrenta el PDI, como la significativa brecha de género. Esta desigualdad se manifiesta tanto en la dificultad de las mujeres para acceder a cargos de responsabilidad como en su baja representación en disciplinas STEM, donde su presencia es notablemente inferior.
El curso 2023-2024 contabiliza un total de 141.887 docentes en el PDI de las universidades españolas, lo que representa un incremento del 20,1% en comparación con el curso 2015-2016. Este crecimiento es especialmente notable en las universidades privadas, que han visto un aumento del 63,7% en su personal docente, superando así el crecimiento del 12,8% en sus homólogas públicas; actualmente, representan el 19,7% del PDI en el Sistema Universitario Español (SUE).
A escala global, las mujeres componen el 44,6% del total del PDI, reflejando un ligero aumento de 3,7 puntos porcentuales respecto a 2015, siendo más notable en el ámbito privado, donde alcanzan un 47%, superando así el 44% presente en las universidades públicas.
Una comparación internacional revela que España enfrenta un grave problema de envejecimiento en el profesorado, ya que casi el 50% de los docentes tienen 50 años o más, en contraste con el promedio del 38,6% en la Unión Europea. Desde 2015, nuestro país se ha posicionado como el cuarto con mayor envejecimiento del profesorado.
Para enfrentar este desafío generacional, el Programa María Goyri ha establecido la creación de 5.600 plazas de ayudante doctor en universidades públicas. Sin embargo, el Informe CYD 2025 advierte que la efectividad de esta medida es limitada, dado que los contratos son temporales, dependen de futuras acreditaciones y, además, la retribución (aproximadamente 30.000 euros brutos anuales) no resulta atractiva en el panorama internacional, dificultando la captación y permanencia de talento.
Aunque las mujeres ocupan el 44,6% del PDI total con un aumento moderado desde 2016, la paridad se quiebra a medida que se avanza en la carrera académica. Ellas representan menos del 35% de las cátedras, y su presencia en los cargos de gobierno es solo del 27% en los rectorados.
Las cifras también reflejan desigualdades según las áreas de conocimiento: mientras que en Educación y Salud más del 50% del PDI es femenino, en campos como Ingeniería e Informática la representación se reduce notablemente a 25,7% y 20%, respectivamente, acentuando una polarización que se ha intensificado desde 2015.
Según los datos más recientes, el 56,7% del PDI trabaja a tiempo completo, y el 60,3% tiene un contrato estable. En las universidades públicas, el 61% se dedica a tiempo completo, aunque menos del 55% son empleados permanentes. En comparación, en el sector privado, menos del 40% trabaja a tiempo completo, pero más del 85% disfruta de contratos indefinidos.
A medida que emergen nuevas categorías laborales bajo la Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU), la Fundación CYD ha señalado que se ha detenido la disminución de los funcionarios en 2023-2024, mientras que las cifras de asociados han descendido. Se han incrementado las posiciones de ayudante doctor, lector y sustituto, además de los catedráticos y titulares permanentes, sumándose la nueva categoría de profesor distinguido.
Finalmente, el informe examina la actividad investigadora y la movilidad del profesorado, revelando que el 88,5% de los docentes funcionarios cuenta con al menos un sexenio de investigación reconocido, con un promedio de 3,16 sexenios por docente, lo que indica una mejora en la acreditación de su labor investigadora.
El dato también señala que el 66,8% del PDI con doctorado se encuentra trabajando en la misma universidad donde completó su tesis. Esta tasa es incluso más alta en universidades públicas (73%), aunque ha disminuido ligeramente en años recientes, respondiendo a una tendencia de endogamia que persiste como una característica estructural del sistema.