Israel afirma haber bombardeado Irán con más de 15,000 proyectiles, cuadruplicando la cifra de junio de 2025.
En un contexto de creciente tensión geopolítica, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, anunció el miércoles que las Fuerzas de Defensa de Israel han desplegado un sorprendente total de 15.000 bombardeos contra Irán hasta el momento, como parte de su colaboración militar con Estados Unidos. Esta cifra, que Katz describe como "cuatro veces superior" a los ataques realizados en junio de 2025, señala un claro escalamiento en la hostilidad de la región.
Katz realizó estas afirmaciones durante una reunión con el jefe del Ejército, Eyal Zamir, y otros funcionarios de alto nivel, donde se comunicó que las operaciones de las FDI han superado la cifra mencionada. Esta estrategia intensificada se produce en un momento crítico para el país, en medio de discusiones diplomáticas que buscan resolver el perennial conflicto nuclear con Irán.
En sus declaraciones, el ministro hizo alusión a la operación "Despertar del León", una ofensiva que tuvo lugar hace casi dos años y que también implicó la participación estadounidense, centrada en bombardeos de instalaciones nucleares iraníes. Este nuevo contexto de violencia resuena con la alarmante situación humanitaria, que ha dejado huellas profundas en la población civil.
Las autoridades iraníes informan que como resultado de esta última serie de ataques se han registrado alrededor de 1.500 muertes, aunque un informe de la organización no gubernamental Human Rights Activists in Iran, con sede en Estados Unidos, eleva esa cifra a más de 3.000. Esta disparidad en los números refleja la complejidad y la gravedad del conflicto en curso.
Resulta inquietante que esta escalada militar ocurra en medio de negociaciones en curso entre Estados Unidos e Irán para intentar establecer un nuevo acuerdo nuclear. En respuesta a estos bombardeos, Teherán ha intensificado sus ataques contra objetivos en Israel y a intereses estadounidenses en el Oriente Medio, incluyendo bases militares, una dinámica que complica aún más la ya tensa situación de la región.