Israel realiza un ataque en el corazón de la industria armamentista iraní.
MADRID, 27 de marzo.
En un evento reciente, el Ejército israelí ha declarado que ha llevado a cabo un ataque significativo en la ciudad de Yazd, donde asegura haber destruido una de las instalaciones más cruciales de Irán para la producción de misiles y minas navales. Este bombardeo forma parte de una serie de operativos que comenzaron el 28 de febrero en colaboración con Estados Unidos, dirigidos contra objetivos en el país asiático.
Según las autoridades israelíes, la instalación atacada estaba destinada al diseño, desarrollo, ensamblaje y almacenamiento de misiles avanzados, usados para ataques desde diversas plataformas marítimas, incluyendo buques y submarinos. Este enfoque resalta la preocupación en torno a las capacidades de ataque naval de Irán.
El Ejército ha subrayado que el lugar representaba el núcleo de la producción de misiles y minas navales para la Armada iraní, y que su destrucción supone un fuerte golpe a las capacidades militares de Teherán. Este ataque se suma a la eliminación de importantes figuras en la jerarquía de la Armada de la Guardia Revolucionaria, incluyendo la reciente muerte del comandante Alireza Tangsiri durante un bombardeo en Bandar Abbas.
Adicionalmente, Israel ha asumido la responsabilidad de ataques que han impactado las infraestructuras utilizadas por el gobierno iraní para la fabricación de armas en Teherán, así como sistemas de defensa en el oeste del país, incluyendo lanzaderas de misiles y depósitos.
Las Fuerzas de Defensa de Israel han afirmado que su objetivo es desmantelar el sistema de misiles balásticos iraní, con la intención de reducir la capacidad de ataque contra la población civil de Irán. Sin embargo, no se han proporcionado detalles sobre las bajas o lesiones que estas operaciones puedan haber causado.