La llegada de migrantes irregulares a España disminuye un 42,6% en 2025, con 36.775 personas registradas.
El año 2025 ha marcado un giro significativo en las llegadas irregulares de migrantes a España, con un total de 36.775 personas que han cruzado las fronteras del país de manera no autorizada. Esta cifra representa un notable descenso del 42.6% en comparación con el 2024, cuando el número alcanzó los 64.019. Estos datos han sido proporcionados por el Ministerio del Interior y abarcan desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre de este año.
Las estadísticas reflejan un cambio de tendencia, especialmente tras los incrementos observados en 2023 y 2024, años en los que se contabilizaron más de 56.800 y 63.900 llegadas, respectivamente. Estos números colocaron a esos dos años entre los picos más altos en la última década. Aunque la cifra actual se sitúa por debajo del récord histórico de 2018, que fue de 64.298, es un alivio para las autoridades y defensores de los derechos humanos que abogan por enfoques más compasivos y justos en el tratamiento de los migrantes.
De las llegadas totales en 2025, 32.925 migrantes lo hicieron por la vía marítima, lo que implica un descenso del 46.4% en comparación con el año anterior. Estas personas llegaron a bordo de 1.235 embarcaciones, 575 menos que en 2024, lo que indica una reducción significativa en las rutas utilizadas por los migrantes.
El archipiélago de Canarias ha sido testigo de 17.788 llegadas marítimas, lo que representa un marcado descenso del 62% respecto a los 46.843 migrantes que llegaron en 2024. Las estadísticas indican que estas llegadas ocurrieron a través de 263 embarcaciones, 429 menos que el año anterior, lo que resalta la caída en el uso de estas rutas peligrosas.
En el caso de la península, 7.787 personas llegaron por mar, lo que significa un ligero descenso del 9.4% en comparación con las 8.598 del 2024. Esto ocurrió a través de 561 embarcaciones, también un número inferior en comparación con el año anterior. A pesar de esta tendencia general de disminución, Balears ha visto un incremento en las llegadas, con 7.321 migrantes en comparación a los 5.882 del año anterior, evidenciando un aumento del 24.5% y corroborando que algunas rutas permanecen activas.
Por otro lado, las llegadas a través de las fronteras terrestres de Ceuta y Melilla han aumentado en este periodo, pasando de 2.647 en 2024 a 3.850 en 2025, es decir, un incremento del 45.4%. Este incremento se distribuye entre Ceuta, donde se registraron 3.523 llegadas (un aumento del 39.2%), y Melilla, que presentó un crecimiento aún más dramático con 327 llegadas, lo que representa un aumento del 181.9%.
En términos de llegadas marítimas a estos enclaves, la cifra se mantiene baja, con solo 4 migrantes arribando a Ceuta y 25 a Melilla, una disminución considerable en comparación con el año anterior. En Ceuta, la cifra descendió un 85.7% y en Melilla se vio un leve aumento del 19%.
Al comparar los datos recientes con años anteriores, se observa que 2025 se sitúa por debajo de cinco de los últimos ocho años, superando solamente a 2017, 2019 y 2022. Este año ha sido un desafío para muchos, y las cifras sugieren que, aunque las llegadas han disminuido, los retos en torno a la migración y la protección de los derechos humanos aún están muy presentes.
Finalmente, al analizar la tendencia de llegadas irregulares a lo largo de los años, el año 2018 sigue liderando la lista con 64.298, seguido por 2024 con 63.970 y 2023 con 56.852. Estos números subrayan la complejidad de la situación migratoria en el país y la necesidad urgente de políticas inclusivas y respetuosas que garanticen el bienestar de todos los seres humanos, independientemente de su origen.
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