Las acciones más activas en el mercado español en 2025 incluyen a Santander, Repsol, Grifols, IAG e Indra.
En un análisis reciente sobre las tendencias de inversión en España durante 2025, se destacaron empresas clave como Banco Santander, Repsol, Grifols, Solaria e Indra como las más activamente negociadas por los inversores del país. Este estudio, llevado a cabo por el bróker Degiro, abarca las carteras de un total de 350.000 inversores españoles.
El informe resalta que el año se caracterizó por una fuerte inclinación hacia la inteligencia artificial, reflejando una megatendencia que ha capturado la atención global. De hecho, cinco gigantes tecnológicos estadounidenses, entre ellos Nvidia, Tesla, Alphabet, Amazon y Palantir, fueron parte de las acciones más transaccionadas, consolidando su importancia en el mercado.
En particular, Nvidia se posicionó como líder en el mercado, aunque con un descenso del 8,5% en comparación con 2024. Tesla también vio una significativa caída del 23,2%, mientras que Banco Santander se destacó con un impresionante aumento del 88,2%. Otros datos revelan que Grifols experimentó una baja del 57%, en contraste con subidas considerables de Repsol (+33,8%) e Indra, que mostró un notable aumento del 363,5% en su actividad.
Jorge Laciana, responsable de Degiro en España, comentó que el incremento en la negociación de acciones tecnológicas indica una evolución en las carteras de los inversores, quienes ahora no solo están atrayendo su atención hacia los nombres más establecidos en el sector, sino también hacia empresas emergentes como Rigetti Computing, que está captando el interés por su potencial de crecimiento.
En términos de acciones mantenidas, Alphabet fue la más apreciada, con un crecimiento del 78,5%, seguida por Nvidia y Tesla, que registraron incrementos más modestos. Otras empresas como Meta Platforms y Amazon también reflejaron una salud considerable en sus acciones, mientras que Palantir tuvo un desempeño notable con un incremento del 34,1% en las carteras de los inversores.
El análisis revela que aproximadamente un 32% de la inversión en renta variable se destinó al sector tecnológico, con un notable aumento del 31% interanual que llevó a que el capital acumulado en estas acciones ascendiese a unos 850 millones de euros. Este fenómeno muestra una contínua confianza en el crecimiento sostenible del sector tecnológico, a medida que los inversores afrontan 2026 con optimismo renovado.
En cuanto a la composición de las carteras, un 74% de los activos estaban en forma de acciones, y lo que resta, un 20%, en fondos cotizados (ETFs). Además, el tamaño medio de las cuentas dio un salto del 13%, alcanzando los 10.500 euros, y hacia finales de año, los inversores mantuvieron una media de aproximadamente 900 euros en efectivo.
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