24h España.

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Sumar enfatiza que el despliegue de tropas en Ucrania requiere aprobación de la ONU y del Congreso.

Sumar enfatiza que el despliegue de tropas en Ucrania requiere aprobación de la ONU y del Congreso.

En un contundente pronunciamiento este miércoles, Enrique Santiago, diputado de Sumar y portavoz de Izquierda Unida (IU) en el Congreso, ha dejado claro que el envío de tropas españolas a Ucrania solo debería considerarse bajo estrictas condiciones: un acuerdo de paz y un mandato de las Naciones Unidas, respaldado por un voto en el Congreso.

Santiago subraya que la carta fundacional de la ONU establece parámetros claros para la movilización de tropas, insistiendo en que se requiere una confirmación de un acuerdo de paz por parte de una fuerza de verificación, que actúe bajo la autoridad de las Naciones Unidas.

De esta manera, el líder de IU ha afirmado que su partido se opone enérgicamente a cualquier despliegue militar en Ucrania si existe el más mínimo indicio de que esto podría dar lugar a un conflicto armado.

En su análisis, enfatiza que, mientras persista la falta de claridad en los términos del conflicto, es imperativo que se priorice la diplomacia europea. Recordó, a través de un mensaje en la plataforma 'X', que esta ha sido "notoriamente ausente" desde el estallido de la guerra en Ucrania hace cuatro años.

En su intervención, que también fue compartida con la Cadena SER, Santiago argumentó que Europa debe avanzar hacia un sistema de seguridad colectiva, restaurar instituciones de los acuerdos de Helsinki y de París, y rechazar la dinámica actual, donde Estados Unidos parece estar resquebrajando el derecho internacional bajo el principio de que la fuerza determina el orden mundial.

El dirigente de Sumar ha expresado su profunda preocupación ante el debilitamiento del derecho internacional, establecido tras la Segunda Guerra Mundial, y ha instado a la necesidad de un enfoque multilateral en las relaciones internacionales.

Finalmente, advirtió que cada vez que el fascismo resurge, su primer objetivo es derribar el derecho internacional y las normas de convivencia, con la guerra como inevitable consecuencia. Citó ejemplos históricos, mencionando también la postura de Donald Trump respecto a Venezuela como un indicativo de cómo el fascismo socava las bases de la diplomacia.