Trump evita establecer un cronograma para la transición en Venezuela y anticipa un prolongado control.
En una reciente entrevista, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha manifestado que su gobierno se propone mantener un control prolongado sobre la situación en Venezuela, anticipando que este proceso podría extenderse por más de un año mientras se trabaja en una transición democrática en el país sudamericano. Según él, las autoridades interinas que encabeza Delcy Rodríguez están proporcionando "todo lo que Washington considera necesario" para este objetivo.
Trump subrayó la importancia de la riqueza petrolera de Venezuela, afirmando: "Usaremos el petróleo y lo tomaremos". En este sentido, el magnate ha asegurado que su administración está comprometida a reducir los precios del petróleo y aportar la asistencia financiera que Venezuela "necesita desesperadamente". Su declaración ocurrió en el marco de una extensa conversación con el influyente medio estadounidense 'The New York Times', donde abordó la reciente intervención militar que resultó en el derrocamiento del presidente Nicolás Maduro el 3 de enero.
Cuando se le inquirió sobre un posible cronograma para las elecciones en Venezuela, Trump adoptó una postura cautelosa, sugiriendo que el proceso de transición tomará "mucho más tiempo" del estimado periodo de seis meses o un año. La incertidumbre sobre el futuro político del país resalta el enfoque estratégico de su administración, que busca "reconstruir" Venezuela de forma que beneficie significativamente a intereses estadounidenses.
La Casa Blanca ha revelado que tiene la intención de establecer un control sobre las exportaciones de crudo venezolano, viendo esto como un paso crucial para revitalizar la economía del país. En este marco, Trump mencionó un plan ambicioso que incluye la adquisición de "entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo sancionado", alineándose así con su estrategia para modificar las dinámicas en el sector energético global, alejándolo de la influencia de potencias como China y Rusia, aliados tradicionales de Caracas.
A pesar de la ambición de este plan, Trump ha reconocido que la revitalización de la industria petrolera de Venezuela exigirá una inversión considerable en equipos y recursos, subrayando que la mejora de la producción de crudo llevará su debido tiempo. En este contexto, las autoridades interinas que ahora dirigen el país han demostrado ser aliados valiosos, como subrayó el presidente: "Nos están dando todo lo que consideramos esencial" para lograr sus objetivos en la nación sudamericana.
Al abordar el rol de la oposición, Trump no abundó en detalles sobre por qué ha decidido mantener a Delcy Rodríguez, figura del chavismo, como líder interina, mientras se reserva el papel para opositores como María Corina Machado, quien recientemente fue reconocida con el premio Nobel de la Paz, y Edmundo González, el candidato presidencial de las últimas elecciones. Sin embargo, el mandatario norteamericano aseguró que mantienen "contactos constantes" con Machado a través de su secretario de Estado, Marco Rubio.
Sobre el futuro de González, que se encuentra actualmente en España defendiendo su investidura como presidente tras la controvertida proclamación de la victoria de Maduro por parte del Consejo Nacional Electoral de Venezuela, Trump no ofreció comentarios adicionales. Este silencio destaca la complejidad y la volatilidad de la situación política en Venezuela, que sigue siendo una pieza clave en las estrategias de poder de Estados Unidos en la región.
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.