Apagado el incendio en el petrolero kuwaití atacado en aguas de Dubái.
MADRID, 31 de marzo.
En un desarrollo alarmante en Dubái, las autoridades han confirmado la extinción de un incendio en un buque petrolero kuwaití que se encontraba anclado en el puerto. Este incidente ha sido calificado por la Corporación de Petróleo de Kuwait como un "ataque iraní directo", aunque afortunadamente no se han reportado víctimas. La embarcación estaba "completamente cargada" en el momento del ataque, lo que ha suscitado preocupaciones sobre posibles daños materiales y un vertido de petróleo en el área.
La Oficina de Medios de Dubái comunicó a través de sus plataformas sociales que los equipos de emergencia han controlado el fuego que afectó al superpetrolero kuwaití. Sin embargo, se ha indicado que siguen realizando evaluaciones minuciosas sobre la situación para asegurar que no haya un desastre ambiental adicional.
Por su parte, la Corporación de Petróleo de Kuwait emitió un comunicado en el que confirma el ataque a su buque, el Al Salmi, y argumenta que se trató de una acción deliberada y maliciosa por parte de Irán. Este desafortunado suceso ha generado repercusiones significativas, dado que la embarcación estaba llena de combustible en el momento de la agresión.
A medida que se desarrollaban los acontecimientos, el centro británico de Operaciones de Comercio Marítimo (UKMTO) también emitió una alerta sobre el impacto de un "proyectil desconocido" en una embarcación cerca de Dubái. Sin embargo, no se determinó si se refería al mismo buque, y el incidente se describió a 31 millas náuticas al noroeste de la ciudad emiratí, provocando un incendio por un impacto en el costado de estribor.
Contrario a las afirmaciones de la Corporación de Petróleo de Kuwait, el UKMTO aseguró que la tripulación estaba a salvo y que no se había reportado ningún impacto ambiental, lo que generó confusión en torno a los hechos. Este desajuste de información subraya la complejidad de la situación en una de las rutas marítimas más importantes del mundo.
Las tensiones en el estrecho de Ormuz, crucial para la navegación de millones de barriles de petróleo, han ido en aumento tras los ataques y contraataques en la región. Este disputado pasaje ha visto un estrechamiento de su tráfico debido a las acciones por parte de Irán, que ha sido criticado internacionalmente por Estados Unidos y sus aliados.
El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha emitido fuertes advertencias contra Irán, amenazando con destruir las infraestructuras restantes del país, incluidas aquellas que son claves para su economía basada en el petróleo, si no se logra un acuerdo diplomático pronto. La situación sigue siendo crítica, y el futuro de la navegación por el estrecho de Ormuz pende de un hilo.