24h España.

24h España.

Argüello advierte sobre una era contemporánea "nublada por ideologías" que desdibuja la relación con la naturaleza.

Argüello advierte sobre una era contemporánea

En Madrid, el 3 de septiembre, el arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, ha expresado su preocupación respecto a lo que denomina “iluminismo e ideología” que caracterizan la época contemporánea. Según Argüello, esta visión contemporánea tiende a tratar la naturaleza como si se pudiera modificar a placer, comparando esta actitud con “hacer lo mismo un roto que un descosido”.

Durante su homilía en la misa inaugural del curso académico en la Universidad Pontificia de Comillas, Argüello alertó sobre las “consecuencias” que ya están comenzando a vislumbrarse por esta ceguera ideológica que, a su juicio, caracteriza nuestro tiempo moderno.

El arzobispo centró su mensaje en el papel del Espíritu Santo, quien, según él, puede ofrecer una nueva perspectiva tanto a investigadores como a estudiantes y discípulos, invitándolos a explorar “los misterios de la naturaleza” con un enfoque que respete su esencia, comenzando por la corporeidad y la identidad sexual de cada individuo.

Argüello se refirió a la ayuda que proporciona el Espíritu Santo ante la “debilidad” inherente a la condición humana. Esta fuerza divina permite a las personas reconocer su dualidad como “humanos divinos”, lo que, si bien es un regalo asombroso, conlleva el riesgo de división y la tentación de querer asumir un papel divino sin la presencia de Dios.

El arzobispo subrayó que esta dualidad puede ser una fuente de mejora en la vida humana, especialmente en el ámbito de la ciencia, la tecnología y la iniciativa empresarial. Sin embargo, también advirtió que es “el punto débil” que puede estar en el origen de numerosos conflictos y guerras.

Argüello también destacó el papel del Espíritu Santo en la formación de una nueva comunidad que reúna diversas etnias y procedencias, un pueblo que abrace la diversidad y respete las distintas condiciones de vida y sensibilidades individuales.

Finalmente, hizo hincapié en la imperiosa necesidad de valorar la dignidad de cada ser humano y el bienestar común como conceptos inseparables, insistiendo en que estos principios deben guiar las diversas ideologías que se presentan en el discurso público de la actualidad.