Así te afecta la memoria de los refugios de la Guerra Civil: heridas que no sanan
¿Sabías que los refugios antiaéreos de la Guerra Civil aún dejan huellas en nuestra historia y conciencia? Verónica Domingo Alonso los ha recorrido desde Bilbao hasta Gernika, recuperando sus historias y transformándolas en arte. Estas paredes invisibles contienen el miedo, la destrucción y el silencio de quienes vivieron esa pesadilla. La exposición en el Museo de la Paz de Gernika nos acerca a un pasado que, aunque olvidado en muchas ocasiones, sigue muy presente en la memoria colectiva.
Este recorrido artístico revela cómo esos refugios no solo protegían cuerpos, sino también almas. La artista combina fotos antiguas, pinturas y videoproyecciones para mostrar el impacto emocional y la devastación que sufrieron las comunidades. La exposición nos hace reflexionar: ¿qué pasa con esas heridas que todavía duelen y que no todos llegan a entender? La historia de los bombardeos y refugios sigue siendo una carga que pesa sobre la sociedad española, que a menudo prefiere mirar hacia otro lado.
¿Qué consecuencias tiene esto para ti, como ciudadano? Que la memoria del conflicto no se puede esconder ni olvidar. Nos afecta porque, si no enfrentamos nuestro pasado, corremos el riesgo de repetir los errores. La exposición te invita a recordar y a entender que la historia no solo son fechas, sino vidas marcadas por el miedo y la pérdida. La lucha por mantener viva esa memoria es también una forma de defender la paz y evitar que la historia se quede en el olvido.
¿Y qué deberías hacer tú ahora? Informarte, reflexionar y no dejar que las heridas del pasado se vuelvan invisibles. La historia de los refugios y sus historias debe seguir presente en nuestro día a día, en las escuelas, en las calles y en nuestras conversaciones. La memoria es un acto de justicia y una herramienta para construir un futuro más consciente y respetuoso con la historia de todos.
El paso siguiente es apoyar a los artistas y a las instituciones que luchan por mantener viva esa memoria. Participar en exposiciones, debates o actividades que nos ayuden a entender qué ocurrió y por qué no debemos olvidar. Solo así podremos evitar que la historia vuelva a repetirse y que las heridas de la guerra sigan abiertas en nuestra sociedad.