En una trágica escalada de violencia, al menos 22 personas sufrieron heridas durante la noche del lunes en Odesa, una ciudad estratégica en la costa del Mar Negro. Este ataque fue llevado a cabo por el Ejército ruso, quien lanzó una ofensiva masiva con drones que afectó gravemente tanto a instalaciones residenciales como a infraestructura clave, incluyendo una guardería.
El líder de la administración militar de Odesa, Serhi Lisak, se pronunció en redes sociales, confirmando el ataque y detallando que 14 de los heridos presentan lesiones leves, las cuales han sido atendidas in situ. Lisak subrayó que los dron es han causado daños significativos a diversos edificios, generando un clima de caos e incertidumbre en la población local.
El ataque nocturno, descrito como devastador, provocó incendios de gran magnitud y destruyó parte de un edificio residencial. También se reportaron daños en una iglesia ubicada en el centro de la ciudad, lo que señala un preocupante patrón de ataque a la vida civil y comunitaria. Entre los afectados, se destaca el rescate de un niño, un recordatorio doloroso de cómo los conflictos impactan a los más vulnerables.
Lisak informó que todos los servicios de emergencia se han movilizado a la brevedad para atender las consecuencias del ataque y ofrecer asistencia a los residentes afectados. Además, se han establecido cuarteles de operaciones para coordinar el apoyo necesario a la población y mitigar el impacto del bombardeo.
El Servicio de Vivienda y Comunitario está trabajando para ayudar a los damnificados, facilitando la documentación necesaria para que puedan acceder a compensaciones tanto del gobierno central como de los recursos municipales. Esta respuesta se convierte en un alivio ante la devastación sufrida en este nuevo ataque.
Por su parte, la situación no se limita a Odesa. La región de Mikolaiv también ha sido objeto de ataques aéreos, según el jefe de su administración militar, Vitali Kim. Las defensas antiaéreas ucranianas lograron interceptar diez drones en esta zona del sur del país, aunque no sin consecuencias: escombros de los drones derribados han causado la destrucción de una vivienda y daños en otras dos, y una mujer de 59 años resultó herida, encontrándose en estado grave y bajo atención médica.
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.