Casi todas las familias en España vigilan las compras en línea de sus adolescentes, revela un estudio de Fad Juventud y Amazon.
En Madrid, el 24 de marzo, se ha revelado que un asombroso 98,1% de los padres españoles mantiene un control activo sobre las compras en línea de sus adolescentes. Los datos indican que un 44,15% de estos progenitores optan por revisar personalmente lo que sus hijos adquieren por Internet, mientras que un 42,59% establece la norma de que no se puede comprar sin su autorización previa.
Estas conclusiones forman parte del informe 'Consumo online en familia', un estudio divulgado recientemente por Fad Juventud y Amazon. Esta investigación recoge las opiniones de 1.032 padres y madres en España y examina cómo se relacionan las familias con el consumo digital de sus hijos adolescentes, quienes tienen entre 12 y 17 años.
Los resultados muestran que los padres se sienten bastante responsables respecto al consumo en línea, puntuando su grado de compromiso en 7,1, mientras que los adolescentes se valoran a sí mismos en 6,2. La mayoría de los encuestados, es decir, el 92,7%, afirma que orientan a sus hijos en la gestión de su dinero para evitar gastos innecesarios.
La investigación revela además que el 90,1% de los padres habla con sus hijos sobre la importancia de su autorización para compras de mayor valor, y el 84,1% fomenta la comunicación familiar acerca de los hábitos de gasto de los jóvenes.
Pedro Fernández de Castro, investigador del Centro Reina Sofía de Fad Juventud, resumió la situación apuntando que existe un claro deseo educativo sobre el consumo responsable en la esfera digital, una tendencia extendida entre los padres.
Cerca del 93,4% de los adolescentes han realizado al menos una compra en una tienda física en el último año, en comparación con el 62,7% que lo ha hecho en línea. De los progenitores encuestados, un impresionante 82,6% ha efectuado compras online a solicitud de sus hijos, siendo la ropa y el calzado (53,5%), los videojuegos y productos digitales (25,1%) y los artículos electrónicos (21,2%) los más adquiridos.
Fernández de Castro destacó que hay notables diferencias de género en las compras: las madres suelen adquirir más ropa y calzado que los padres (59,7% frente a 48%), mientras que los padres se involucran más en la compra de productos electrónicos (27,3% frente a 14%).
El estudio también saca a la luz las preocupaciones que los padres tienen sobre la seguridad online de sus hijos: el ciberacoso (76,9%), el acoso sexual en línea (76,7%), el contacto con desconocidos (76,2%), fraudes y estafas (62,3%) y el robo de datos personales (57,1%).
Como respuesta a estas inquietudes, un 87,4% de las familias ha establecido normas claras sobre el comportamiento en línea, y un 58,7% de los padres utilizan herramientas de control parental. La directora general de FAD, Beatriz Martín Padura, destacó que el estudio revela que las familias no solo supervisan, sino que también utilizan este contexto como una oportunidad para educar sobre valores y consumo responsable.
A pesar de los avances, Martín Padura también subrayó la persistencia de diferencias de género en la concesión de autonomía, advirtiendo que algunos estereotipos siguen presentes en la crianza.
Desde Amazon, Ana Sánchez Jáuregui defendió que el comercio electrónico se presenta como un entorno "muy controlado". Resaltó la colaboración entre la supervisión familiar y las herramientas de apoyo que ofrece su plataforma, donde se limita la publicidad y hay productos restringidos para proteger a los usuarios más jóvenes.
Finalmente, la profesora María Lázaro enfatizó que la educación sobre el consumo responsable de tecnología debe ser una responsabilidad compartida. Argumentó que no hay una edad específica para comenzar este tipo de educación y que debe involucrar a las familias, las escuelas, la administración y el sector digital en su conjunto.