Cientos de miles se movilizan en EE. UU. contra Trump y la guerra.
La jornada del sábado 28 de marzo fue testigo de un gran descontento popular en múltiples ciudades de Estados Unidos, con miles de personas que se hicieron eco del lema "No Kings, Sin Reyes". Las manifestaciones, que se llevaron a cabo en respuesta a la administración de Donald Trump, la intervención militar en Irán y la creciente crisis del costo de vida, se convirtieron en un clamor colectivo por el cambio.
Entre las protestas más destacadas estuvo la de Minneapolis, donde artistas como Bruce Springsteen unieron sus voces a la causa, interpretando su emblemática canción 'Streets of Minneapolis'. La solidaridad se hizo palpable no solo en Minnesota, sino también en ciudades como Nueva York, Washington, San Francisco y Seattle, e incluso alcanzó ecos internacionales.
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, dirigió un mensaje contundente durante su intervención frente al capitolio en St. Paul. Recordó el doloroso legado de la violencia de las fuerzas federales de inmigración, que costó la vida a dos ciudadanos estadounidenses, y se comprometió a defender los valores de verdad y justicia. "No confundáis nuestra bondad con debilidad", insistió, enfatizando el espíritu de lucha y resistencia que caracteriza a su comunidad.
Walz hizo un llamado a la justicia para Renee Good y Alex Pretti, reconociendo el sufrimiento de aquellos afectados por la represión. "Estamos aquí para ver, escuchar y valorar a todos, incluidos los inmigrantes", remarcó el gobernador, abriendo espacio para la inclusión y la empatía en su discurso.
La congresista demócrata Ilhan Omar también estuvo presente, destacando el coraje de los residentes de Minnesota. "No nos dejaremos intimidar por los abusadores", proclamó, mientras criticaba el autoritarismo de Trump y su impacto negativo en los valores fundamentales de Estados Unidos. Manifestó su rechazo a las intervenciones militares en otros países, reafirmando el compromiso de seguir luchando por un futuro basado en la justicia y la paz.
Al lado de Omar y Walz, el senador Bernie Sanders expresó su apoyo a la protesta, reiterando que Minnesota es un ejemplo de la verdadera democracia. Refiriéndose al impacto del ICE y al despliegue militar interno, resaltó la importancia de la solidaridad y la resistencia en un momento crítico para la nación.
En Nueva York, los asistentes levantaron pancartas que denunciaban no solo a Trump y al ICE, sino también la injerencia militar en Irán. En San Francisco, la marcha fue igualmente vibrante, con manifestantes ondeando banderas estadounidenses, ucranianas y de la comunidad trans, en un acto de unidad y diversidad.
Florida también sintió el peso de la protesta con concentraciones en lugares como West Palm Beach, donde una contramanifestación se mostró en desacuerdo con los asistentes. Desde Virginia, grupos de personas marcharon hacia el National Mall en Washington D.C., lanzando consignas de resistencia: "Sin justicia no habrá paz. Fuera el ICE de nuestras calles". Las protestas también se extendieron a ciudades más pequeñas, como Columbus, Georgia, y la isla de Jekyll.
En contraste, en Dallas, Texas, se llevó a cabo el congreso anual de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), donde las tensiones dentro del movimiento MAGA se hicieron evidentes. La división surgió entre los que continúan apoyando a Trump y aquellos que, a pesar de su lealtad, critican la guerra en Irán, reflejando la compleja realidad política del país en este momento de cambio.