COAG denuncia el pacto UE-Australia como una traición a la agricultura y ganadería española.
La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) ha manifestado su fuerte oposición al reciente Acuerdo de Libre Comercio (ALC) entre la Unión Europea y Australia, firmado este martes en Canberra. A través de un comunicado, la organización ha expresado su preocupación ante las posibles repercusiones adversas que este acuerdo podría tener para el sector agrícola y ganadero español y europeo.
Desde COAG se ha subrayado que este tratado representa un "ataque directo" a la sostenibilidad económica de las explotaciones agrícolas en un momento crítico, donde los costes de producción continúan aumentando debido a factores como el conflicto en Oriente Medio y los precios históricos de energía y fertilizantes. Este escenario ya resultaba insostenible, agravado por la saturación del mercado interno a raíz de acuerdos comerciales precedentes.
El secretario general de COAG, Miguel Padilla, ha criticado la manera en que la Comisión Europea ha llevado a cabo la negociación, catalogándola como "rápida y opaca". Según Padilla, no se realizó una evaluación de impacto en el sector de manera adecuada ni se proporcionó información transparente sobre las cuotas acordadas. Además, ha destacado que las advertencias de las organizaciones agrarias europeas han sido ignoradas en este proceso.
Diferentes sectores españoles se verán perjudicados por este acuerdo, especialmente aquellos que competen con la producción australiana. Según COAG, Australia no está sujeta a las mismas regulaciones ambientales, de bienestar animal ni de trazabilidad que tienen que cumplir los productores europeos. Esto resulta en una competencia desleal en productos como la carne de vacuno y ovino, el azúcar, el arroz y los lácteos.
Padilla ha lamentado que el acuerdo firmado en Canberra sea una desvalorización del arduo trabajo de los ganaderos españoles, quienes han cumplido rigurosamente con las normativas. "Este acuerdo envía un mensaje devastador a los ganaderos de Badajoz, Cuenca y Asturias, indicando que su esfuerzo no tiene peso frente a las importaciones australianas, que utilizan hormonas prohibidas en Europa", ha declarado, enfatizando que este no es simplemente un tratado comercial, sino una clara señal de desigualdad en la protección de la agricultura dentro de la Unión Europea.
Frente a esta situación, COAG ha instado al Gobierno español a tomar medidas de manera "urgente y firme" ante las autoridades europeas para detener el progreso del acuerdo. "Si se implementa tal cual, muchas explotaciones cerrarán, y una vez que se cierran, no vuelven a abrir. Las comunidades que pierdan a sus ganaderos no se repondrán fácilmente, y la soberanía alimentaria, una vez perdida, no se recupera con meras palabras en Bruselas", ha concluido Padilla.