Crisis alimentaria en marcha: 45 millones pueden pasar hambre si no se actúa
La próxima crisis alimentaria ya está aquí y puede afectar a millones en todo el mundo.
Todo apunta a que el cierre del estrecho de Ormuz, a raíz de tensiones internacionales, está cortando el suministro de fertilizantes esenciales para la agricultura. Sin estos fertilizantes, las cosechas podrían reducirse drásticamente, poniendo en peligro la comida que consumimos y la de millones en países en vías de desarrollo.
El impacto sería enorme: menos alimentos en los supermercados, subida de precios y más gente pasando hambre. La inseguridad alimentaria podría crecer en 45 millones de personas si esta situación se mantiene hasta junio. La crisis en la cadena de suministros no solo afecta a países pobres, también golpea a los que tenemos recursos, haciendo que los precios suban y que la economía se resienta.
Para nosotros, esto significa que en unos meses podemos ver más caro el pan, la fruta o la carne, y en algunos sitios, incluso, escasez. La inflación y el coste de la vida subirán, y el acceso a una alimentación saludable se complicará. La crisis no es solo de políticos, nos termina afectando a todos, en nuestro día a día.
¿Qué pueden hacer los ciudadanos? Informarse, apoyar políticas que busquen soluciones diplomáticas y reducir el desperdicio de comida. También es clave exigir a nuestros gobiernos que tomen medidas para proteger la seguridad alimentaria y diversificar las fuentes de suministro.
El futuro está en nuestras manos. La prioridad ahora debe ser presionar para reabrir el estrecho de Ormuz y garantizar que los fertilizantes vuelvan a circular. Solo así evitaremos una crisis que puede dejarnos sin comida y con precios descontrolados en muy poco tiempo.