EEUU señala que el futuro de la OMC será "restringido" tras el fracaso en su reforma.
En un giro inesperado para las dinámicas comerciales mundiales, la Organización Mundial del Comercio (OMC) se enfrenta a un futuro incierto tras la conclusión de su Decimocuarta Conferencia Ministerial (CM14) en Yaoundé, Camerún. A pesar de la relevancia de este evento, no se alcanzó un acuerdo para prolongar la moratoria sobre los aranceles a las transmisiones electrónicas, lo que ha dejado a muchos cuestionando la capacidad de la OMC para liderar en el ámbito comercial global.
Jamieson Greer, el Representante Comercio de Estados Unidos, expresó su desencanto tras el encuentro, subrayando que la organización tendrá "un papel limitado" en la formulación de políticas comerciales en el futuro. "La falta de compromiso de muchos miembros me resulta alarmante", advirtió Greer, quien destacó la escasa asistencia de representantes, a pesar de la insistencia general sobre la crucialidad de la OMC.
El hecho de que la CM14 se cerrara sin alcanzar un consenso, especialmente con Brasil y Turquía bloqueando el acuerdo que habría extendido la moratoria en cuestión hasta 2030, ha sido una fuente notable de frustración para Washington. El gobierno estadounidense había respaldado estos esfuerzos de reforma, pero la falta de unidad ha obstaculizado su implementación.
"Este fracaso evidencia una clara debilidad en la capacidad de la OMC para adaptarse a las necesidades del comercio moderno", lamentó Greer, quien señaló que la imposibilidad de establecer un clima de acuerdo sobre un simple tema de sentido común como la moratoria es motivo de preocupación. Ante esto, EEUU se plantea la estrategia de buscar aliados fuera del marco de la OMC para avanzar en la materia.
Con la intención de establecer un marco plurilateral que garantice la moratoria sobre el comercio electrónico, Greer anunció que Washington recurrirá a sus socios comerciales para desarrollar un nuevo pacto. Si la OMC no logra satisfacer esta demanda básica del comercio digital, Estados Unidos no dudaría en buscar alternativas que favorezcan sus intereses comerciales.
La historia de esta moratoria se remonta a 1998, cuando en la Segunda Conferencia Ministerial, se acordó no imponer derechos aduaneros a las transmisiones electrónicas. Sin embargo, el compromiso de los miembros de la OMC ha flaqueado en los últimos años, lo que resalta una creciente división y desafíos en un mundo que avanza rápidamente hacia una economía digital. La falta de progreso en la CM14 no hace más que evidenciar esos obstáculos que la comunidad internacional tiene la necesidad de superar.
En la Conferencia Ministerial anterior, celebrada en Abu Dabi en 2024, se había acordado extender la práctica de no imponer aranceles, dando la ilusión de progreso. Sin embargo, el actual estancamiento muestra que los visos de cooperación y avance son más complicados de lo que parecían. La disminución del papel de la OMC podría tener repercusiones significativas en el comercio mundial, lo que plantea preguntas importantes sobre el futuro de la gobernanza comercial internacional.