El cambio climático ya es una emergencia sanitaria global: 600.000 muertes al año en Europa
El cambio climático no solo calienta el planeta, también está matando a miles de personas cada año. Expertos advierten que estamos ante una crisis de salud que requiere acciones urgentes.
Desde hace décadas, el aumento de temperaturas y la contaminación están provocando olas de calor, mala calidad del aire y agua, y problemas en la alimentación. Todo esto se traduce en enfermedades y muertes que podrían evitarse si tomamos medidas serias.
Las consecuencias son claras: más enfermedades respiratorias, golpes de calor y problemas cardiovasculares. Europa, en particular, está sufriendo un doble de calor que la media mundial desde los años 90, y eso se refleja en hospitales llenos y vidas truncadas.
Para los ciudadanos, esto significa que el aire que respiramos, el agua que bebemos y la comida que llevamos a la boca están cada vez más contaminados. La salud de todos está en riesgo, especialmente la de los más vulnerables, como niños, ancianos y enfermos crónicos.
Lo que está en juego ahora es si los gobiernos y la sociedad reaccionarán a tiempo. Se pide que declararen la emergencia sanitaria internacional, como pasó con la pandemia, y que cambien sus políticas para reducir el uso de combustibles fósiles y apostar por energías limpias.
Es momento de que cada uno de nosotros exija acciones concretas y se cuide más. Reducir el uso del coche, ahorrar energía o apoyos a energías renovables son pasos que podemos dar ya para proteger nuestra salud y nuestro futuro.