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El Estado Islámico de Jorasán, principal peligro mundial de extremismo islámico

El Estado Islámico de Jorasán, principal peligro mundial de extremismo islámico

Madrid, 25 Mar. - El Estado Islámico Provincia de Jorasán (ISKP), surgido en Afganistán en 2015 como filial de la organización terrorista fundada por Abu Bakr al Baghdadi, se ha consolidado como la principal amenaza global de la red de filiales de Estado Islámico, como se evidenció con el atentado del viernes en un auditorio de las afueras de Moscú.

La región de Jorasán, que abarca partes de Irán, Afganistán y Pakistán, dejó de ser una división geográfica con la expansión de Al Baghdadi al frente de Estado Islámico, cuya ambición no conoce límites territoriales. La consolidación del grupo en Siria e Irak es un claro ejemplo de esta perspectiva teórica.

Las cifras de combatientes al servicio del ISKP varían según las estimaciones, y la incertidumbre sobre quién está al mando se intensificó con la muerte del anterior líder, Sanaulá Ghafari, en 2023. El Instituto Washington alertó recientemente sobre la ascensión del terrorismo de Estado Islámico, que ha reivindicado más de 1.120 ataques con miles de víctimas en el último año, destacando la letalidad del ISKP con 14 muertos o heridos por cada atentado.

ACLED ha registrado más de 140 incidentes relacionados con el ISKP desde 2017, mayormente en Afganistán y Pakistán, pero también en países como Austria, Irak, India e Irán. El ataque en Kerman, que dejó más de 80 muertos durante las ceremonias por el aniversario de la muerte del general Soleimani en enero, pone de manifiesto la peligrosa expansión del grupo.

A pesar de los intentos de desviar la responsabilidad hacia Ucrania, Rusia se ha sumado a la lista de países atacados por el ISKP. La Embajada de Estados Unidos había advertido sobre la posibilidad de un atentado inminente, y recientemente las fuerzas de seguridad rusas abatieron a dos presuntos miembros del grupo en Kaluga, al sur de Moscú.

Expertos independientes coinciden en que el ISKP tiene capacidad para realizar "operaciones externas" contra objetivos occidentales, y su reconstrucción en Afganistán lo convierte en una amenaza global. El ataque en Moscú es una señal más de la creciente capacidad del grupo para perpetrar operaciones en el exterior, lo que lo posiciona como una de las filiales más poderosas de Estado Islámico a nivel mundial.

En el último año, el ISKP planificó 21 conspiraciones o ataques en nueve países, superando con creces los datos de años anteriores. Afganistán ha vuelto a ser un foco de terrorismo transnacional tras el regreso de los talibanes al poder, lo que representa un desafío para la seguridad global ante la amenaza que representa la filial afgana de Estado Islámico.