24h España.

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El segundo premio del Sorteo de Navidad 2025, el 70.048, se vende en Madrid y se propaga con Bimba y Lola hacia Vigo y el resto del país.

El segundo premio del Sorteo de Navidad 2025, el 70.048, se vende en Madrid y se propaga con Bimba y Lola hacia Vigo y el resto del país.

En un día que quedará grabado en la memoria colectiva, el segundo premio del Sorteo Extraordinario de Lotería de Navidad, con el número 70.048 y un total de 1.250.000 euros por serie, ha encontrado su hogar en Madrid, específicamente en la administración de la calle Barquillo. Este establecimiento ha repartido una suma monumental de 247,5 millones de euros a través de 198 series vendidas de manera íntegra, generando un clima de euforia en la capital.

El ansiado premio fue anunciado a las 09:21 horas y, sin duda, Madrid fue la primera ciudad en celebrar con entusiasmo. Raquel, una de las loteras que ha trabajado en esta administración durante 14 años y que además celebra su 68 cumpleaños en esta jornada, se ha mostrado visiblemente emocionada. Este sorteo marca no solo un momento de alegría, sino también un punto de cierre en su carrera profesional, ya que se jubila este mes.

Es notable que gran parte del premio ha sido adquirido en línea. Empleados de Bimba y Lola en Vigo fueron algunos de los afortunados, pues la compañía había motivado a su personal a comprar participaciones. A medida que la noticia comenzó a circular, se supo que varios trabajadores de la sede central se habían hecho con tres décimos del mismo número, convirtiendo el día en una verdadera celebración atada a sus raíces gallegas.

Raquel, entre champán y dulces típicos como el roscón de Reyes, expresó su alegría al decir que "nunca me sentí tan famosa", reflejando la energía positiva que se respiraba en el ambiente. A pesar de que la administración de Barquillo es un referente del barrio, Nacho, otro de los loteros, compartió que la mayoría de las ventas se realizaron por internet, dejando una pequeña parte para las compras en el local, donde familias enteras acuden a comprar su billete de lotería.

En Vigo, la atmósfera de celebración era palpable en la sede central de Bimba y Lola, donde los empleados estallaron en júbilo al enterarse del premio. La firma había ofrecido a su equipo la oportunidad de participar en la lotería, repartiendo cuotas accesibles para todos. Las risas y los abrazos se hicieron eco en los pasillos de la empresa, donde muchos se preguntaban cómo era posible tanta suerte.

Algunos empleados recordaron momentos en que la suerte no sonrió a todos, pero el ambiente seguía siendo de optimismo, ya que las posibilidades de un cambio de vida con el premio eran una realidad. Muchos compartieron sus planes de usar el dinero: desde viajes familiares hasta cambios de vehículos, reflejando esperanzas y sueños. Una de las becarias, que coincidía con su cumpleaños, describía su alegría al ser esta su primera participación en la lotería.

El efecto del premio no solo se sintió entre los empleados de Vigo, pues también llegó a otras ciudades como Santiago, donde las trabajadoras de otra tienda de Bimba y Lola expresaban su felicidad. A pesar de los desafíos cotidianos, la posibilidad de un alivio financiero se convierte en una nueva perspectiva de vida, haciendo que el ambiente laboral sea mucho más esperanzador y optimista.

Aunque algunas regiones de España, como La Rioja, no tuvieron la misma fortuna esta Navidad, los empleados de Bimba y Lola en Logroño aún celebraban su conexión con el premio. La alegría y la incredulidad se reflejaban en sus caras mientras continuaban atendiendo a los clientes, con la noticia del premio aún resonando en sus pensamientos.

Rubén Álvarez, uno de los emocionados ganadores, narró cómo se dio cuenta de su suerte. Tras revisar minuciosamente su correo y compartir el momento con sus compañeros, el asombro se apoderó de él. Aunque pensaba en lo que haría con su parte del premio, también se sentía abrumado por las nuevas posibilidades que podrían abrirse ante él.

Se supo también que la buena fortuna había llegado al País Vasco, donde las tiendas de Bimba y Lola celebraron con optimismo. Algunos empleados compartieron que aunque no todos habían participado, la noticia del premio creó un ambiente de camaradería y alegría que les acompañaría en su trabajo diario.

En conjunto, este sorteo de Navidad ha traído consigo no solo un premio económico, sino también un sentido renovado de comunidad y esperanza entre trabajadores de diferentes rincones del país, dejando claro que, a pesar de las dificultades, la suerte puede cambiar la vida de muchos. La historia del número 70.048 se convierte así en un símbolo de alegría y nuevas oportunidades en estas festividades navideñas.