En 2025, la violencia de género cobró la vida de una mujer semanalmente, aunque con una disminución desde 2015, revela el CGPJ.
En un alarmante informe publicado recientemente, se ha revelado que en 2025, la violencia de género se llevó la vida de una mujer cada 7,4 días, un dato que contrasta con los 6,3 días registrados desde 2003. Este crudo análisis proviene del documento titulado 'Informe sobre víctimas mortales de la violencia de género y doméstica en el ámbito de la pareja o expareja', elaborado por el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial.
Este informe anual recoge información vital proporcionada por los juzgados en sus procesos de instrucción, permitiendo una evaluación crucial de la respuesta judicial ante la violencia hacia las mujeres. Además, proporciona un contexto sobre las circunstancias que rodean las muertes de las víctimas, un aspecto fundamental para entender y abordar este fenómeno social.
Durante el año 2025, se contabilizó la trágica cifra de 49 mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas, lo que eleva el total de feminicidios desde 2003 a 1.342, año en el que se inició la contabilización sistemática de estas muertes.
A pesar de que en 2025 se registraron un asesinato más que en 2024, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) apunta que la tendencia durante la segunda mitad de la serie histórica (2015-2025) es a la baja. En este lapso, el promedio anual de feminicidios se situó en 51,8, un descenso respecto a los 64,3 del periodo de 2003 a 2014. En términos generales, el promedio total desde 2003 hasta 2025 permanece en 58,3 casos anuales.
En cuanto a la media de edad de las mujeres víctimas, se registró en 2025 un promedio de 47,3 años, lo que representa un aumento respecto a los 44,4 años de media a lo largo de toda la serie histórica. La víctima más joven del año tenía solo 19 años, mientras que la más anciana contaba con 86.
Un análisis demográfico indica que más de la mitad de las mujeres asesinadas por violencia de género en 2025 (53%) tenía entre 36 y 55 años, un grupo que abarca poco más de un tercio de la población femenina mayor de 15 años. El siguiente grupo etario con más víctimas (16,3%) son las mujeres de entre 26 y 35 años.
El informe también destaca que un abrumador 80% (39 de 49) de las víctimas convivía con sus agresores en el momento de su muerte, una cifra significativamente superior al 67,3% registrado en 2024 y al 63% en la serie histórica.
En términos de relaciones, el año pasado el vínculo más común entre víctimas y agresores fue el matrimonio, presente en el 42,9% de los casos, siendo que el 83,7% de los homicidios fueron perpetrados por la pareja actual, y el 16,3% por exparejas.
El informe también revela que un 40% de las víctimas contaba con hijos menores, lo que llevó a que 39 niños y niñas quedaran huérfanos tras el asesinato de sus madres en 2025. De estos menores, el 67% (27) eran hijos de los agresores, mientras que los restantes provenían de relaciones anteriores o posteriores de las víctimas.
Aparte de la edad, el total de menores que perdieron a sus madres el año pasado debido a la violencia de género ascendió a 87, de los cuales el 77,6% habían tenido al menos un hijo.
El informe igualmente destaca que de las 49 mujeres asesinadas, 28 eran españolas, lo que representa el 57,1% del total, mientras que la gran mayoría de las víctimas extranjeras procedía de América (76,2%), seguido de África (14,1%) y Europa (9,5%).
Los datos apuntan a que la mayoría de los crímenes (89,1%) ocurrieron en el domicilio de la víctima o del agresor, siendo el arma blanca el método más utilizado en el 56,5% de los casos. El mes con más asesinatos fue julio, representando un 16,3% del total, y los miércoles fueron los días más letales, acumulando un 20,4% de las muertes.
A pesar de que 39 de los asesinatos se registraron en poblaciones de menos de 250.000 habitantes, la mayor tasa de homicidios por millón de habitantes se dio en localidades de entre 250.001 y 500.000 habitantes. A lo largo de la serie histórica, las pequeñas localidades de entre 10.001 y 25.000 habitantes presentan la tasa más alta, con 1,5 homicidios por millón.
El informe señala que 11 de las víctimas habían presentado denuncias previas contra sus agresores, lo que representa un 22,4% del total, ligeramente por debajo del 25,8% de la serie histórica. Entre estas, siete seguían conviviendo con el agresor, y en cinco casos existía una medida de alejamiento en vigor.
Sobre los agresores, el CGPJ indica que la mayoría de ellos son hombres mayores que sus víctimas, en un 61,2% de los casos, y la nacionalidad española es predominante, alcanzando el 63,3%. La media de edad de los agresores fue de 49,4 años en 2025, y el 61,2% fue detenido tras los hechos, mientras que un 16,3% se entregó. Lamentablemente, el suicidio fue la respuesta de uno de cada diez agresores tras cometer el crimen.
El informe también destaca que tres menores perdieron la vida a manos de las parejas o exparejas de sus madres en 2025, elevando a 65 las víctimas infantiles de violencia vicaria desde que se dispone de datos. La edad promedio de los niños asesinados fue de 6,7 años, y dos de ellos eran españoles.
De los tres menores, dos convivían con su agresor en el momento de los crímenes, y el método más frecuente en la serie histórica para perpetrar estos actos de violencia fue el uso de arma blanca. Desafortunadamente, el igual perfil de los agresores se presenta: hombres con una edad promedio de 41,7 años que no tenían denuncias previas contra ellos.
Finalmente, el informe aborda la violencia doméstica íntima, que incluye homicidios de hombres a manos de sus parejas femeninas, registrando un caso en 2025. Este dato eleva a 121 las muertes por violencia doméstica íntima desde 2009, apuntando a una problemática que también merece ser visibilizada y atendida de manera adecuada.