Enero de 2026: el más frío en Europa desde 2010 y el quinto más cálido a nivel global, según Copernicus.
El 10 de febrero de 2026, el Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S) reveló que enero de ese año se posicionó como el quinto enero más cálido a nivel global desde 1950, aunque, curiosamente, resultó ser el mes de enero más frío en Europa en más de una década. La temperatura media del aire en el planeta alcanzó los 12,95ºC, superando en 0,51ºC el promedio histórico, mientras que en el continente europeo, esta cifra cayó a -2,34°C, lo que representa una disminución de 1,63°C respecto a la media.
Este informe, presentado el pasado martes, destaca la extrema variabilidad climática que ha afectado al planeta en el inicio de 2026. En el hemisferio norte, se registraron intensas olas de frío, resultado de una corriente en chorro polar que arrojó aire helado sobre Europa y América del Norte. Por el contrario, el hemisferio sur dio la bienvenida a temperaturas récord, que provocaron devastadores incendios forestales en países como Australia, Chile y regiones de la Patagonia, en la segunda quincena del mes. Asimismo, se reportaron inundaciones en Mozambique por lluvias torrenciales, las cuales han tenido un impacto devastador en comunidades locales.
Según los datos de Copernicus, enero de 2026 fue notablemente más frío que el enero más cálido registrado en 2025 y superó en 1,47°C el promedio preindustrial de 1850-1900. A nivel mundial, muchas regiones, entre ellas extensas áreas del Ártico y el oeste de América del Norte, experimentaron temperaturas por encima de la media histórica.
Los incrementos de temperatura más significativos se observaron en el Ártico, con registros anómalos en el archipiélago canadiense, la bahía de Baffin, Groenlandia y el Lejano Oriente ruso. También se registraron temperaturas elevadas en el sur de Sudamérica, el norte de África, Asia central y diversas zonas de Australia y la Antártida.
El informe de Copernicus también subraya que la temperatura superficial del mar durante enero alcanzó un promedio de 20,68°C, posicionándose como el cuarto registro más alto para este mes y solo 0,29°C por debajo del récord de 2024. En particular, regiones del Atlántico subtropical y del noreste, incluido el mar de Noruega, destacaron por alcanzar temperaturas inusualmente altas para esta época del año.
Además, la extensión del hielo marino en el Ártico fue un 6% inferior al promedio, marcando la tercera cifra más baja para este mes. En la Antártida, la extensión fue un 8% inferior a la media, aunque se mantuvo fuera de las diez menores registradas.
El análisis también señala que Europa occidental, meridional y oriental experimentó lluvias más intensas de lo habitual, lo que provocó severas inundaciones y daños en lugares como la península Ibérica, Italia, y los Balcanes, así como en Irlanda y el Reino Unido. Sin embargo, en gran parte de Europa central, incluidas áreas de los Estados Bálticos, Finlandia, y partes de Rusia y Escandinavia, se observaron condiciones mucho más secas de lo normal.
Para Samantha Burgess, jefa de Clima del CEPMPM, el enero de 2026 actuó como un “recordatorio claro” de que el cambio climático puede exhibir una extraña dualidad, donde pueden coexistir ambientes helados en un lugar y calor extremo en otro. “Mientras que las acciones humanas siguen siendo un motor del calentamiento a largo plazo, estos eventos recientes nos enseñan que la adaptación y la resiliencia son esenciales para enfrentar el aumento de extremos climáticos que nos espera”, alertó.
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