Familias de españoles encarcelados en Guinea Ecuatorial claman por apoyo del Gobierno, la Monarquía y el Papa para su liberación.
En Madrid, el pasado 25 de marzo, se llevó a cabo una conmovedora concentración frente al Congreso de los Diputados, donde familiares y amigos de David Rodríguez Ballesta y Javier Marañón Montero, quienes se encuentran encarcelados en Guinea Ecuatorial desde enero de 2025, pidieron la intervención urgente del Gobierno español. Los detenidos están involucrados en un proyecto de televisión digital terrestre y llevan más de 14 meses encarcelados en la infame prisión de Black Beach.
Laura, la hermana de Javier, expresó en declaraciones a Europa Press la desesperación de las familias, enfatizando que su objetivo es conseguir la liberación de ambos. "Estamos aquí para reclamar ayuda a cualquier entidad que pueda intervenir: desde el Ministerio hasta la Casa Real, el Vaticano... necesitamos que se nos ayude a traerlos de vuelta", afirmó durante la entrega de más de 60.000 firmas recolectadas en la plataforma Change.org.
La emoción fue palpable entre los manifestantes, quienes agradecieron el apoyo incondicional de más de 60.000 personas que han respaldado su causa. "No cesaremos en nuestra lucha hasta que Javier y David estén a salvo. Les pedimos que continúen compartiendo y firmando", insistieron los familiares en un llamado a la acción colectiva.
Tras registrar las firmas en el Ministerio de Exteriores, los congregados se dirigieron al Congreso, donde varios diputados del Partido Popular decidieron unirse a su causa. Dentro del edificio legislativo, representantes de ambas familias se reunieron con miembros de Podemos, PSOE e Izquierda Unida, quienes mostraron su disposición a presionar al Gobierno para facilitar la liberación de los detenidos.
Laura indicó que los partidos de oposición están comprometidos en realizar gestiones y seguir indagando sobre el estado de la situación de Javier y David. "Nos han asegurado que están poniendo su esfuerzo para ayudarnos. Lo que necesitamos ahora es que esas intenciones se traduzcan en acciones concretas", afirmó con esperanza.
Además, la semana anterior, los familiares enviaron cartas tanto a la Casa Real como a la Nunciatura en España, solicitando su intervención. En un gesto simbólico, pidieron al Papa León XIV que no haga escala en Guinea Ecuatorial durante su gira por África el próximo mes de abril, a menos que ambos fueran liberados. Hasta el momento, no han recibido respuesta a sus peticiones.
En sus cartas, los familiares imploraron al Papa que, si lo considera apropiado, utilice su influencia durante su visita para abogar por la causa de David y Javier. También recordaron al Rey Felipe VI su responsabilidad de transmitir la crítica situación de los detenidos al Pontífice, alentándolo a instar a las autoridades guineanas a garantizar su liberación. Esta solicitud se produce tras una reciente audiencia del Rey con el Papa en el Vaticano, cuyos detalles no fueron dadas a conocer.
Las familias creen firmemente que la intervención de una figura con la autoridad moral del Papa podría ser crucial para salvaguardar la vida de sus seres queridos. Aseguran que Javier y David fueron arrestados tras asistir a una reunión con autoridades locales en el contexto de su trabajo en el proyecto de televisión, y destacan que son inocentes que están sufriendo por los errores de otros.
Laura enfatiza la urgencia de la situación al subrayar que ambos hombres "corren el riesgo de perder la vida" si no se toma acción inmediata. Según sus declaraciones, las condiciones en las que están detenidos son "inhumanas", con falta de atención médica y acceso a alimentos adecuados.
Las familias han buscado amparo en el Parlamento Europeo, que en octubre aprobó una resolución que denuncia las "inaceptables" condiciones en que se encuentra Javier y David. Sin embargo, lamentan que hasta la fecha no han visto resultados tangibles de estas acciones.