Feministas exigen protección legal para el deporte femenino tras la resolución del COI sobre atletas trans.
En Madrid, un grupo de feministas agruparse bajo la Alianza contra el Borrado de las Mujeres ha hecho un llamado urgente para que se establezca una protección legal del deporte femenino, luego de que el Comité Olímpico Internacional (COI) anunciara que las mujeres transgénero no podrán competir en categorías designadas para mujeres. Esta decisión ha generado un gran debate y ha puesto de relieve las diferencias y tensiones existentes en el ámbito deportivo actual.
La nueva reglamentación del COI, que se implementará durante los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, afecta directamente a las atletas transgénero, barriendo con la posibilidad de que participen en competencias femeninas. Esta política no incluye retroactividad, lo que significa que aplicará únicamente a futuros eventos. El COI ha explicado que únicamente las "mujeres biológicas", definidas a través de una prueba del gen SRY, serán elegibles para estas categorías en competiciones olímpicas o cualquier evento patrocinado por esta entidad.
Para las feministas que abogan por esta causa, la resolución del COI representa un reconocimiento de las ventajas competitivas inherentes que pueden derivar de diferencias biológicas, factores que no se ven mitigados por tratamientos hormonales. De acuerdo con su perspectiva, esta situación crea una desigualdad clara en la que las mujeres no pueden competir en condiciones equitativas al enfrentarse a competidores de sexo masculino, independientemente de la identidad de género con la que se identifiquen.
La Alianza ha expresado que esta decisión implica un cambio significativo en la política global y se alinea con acciones similares adoptadas por diversas federaciones deportivas. En consecuencia, han exigido una revisión urgente de todas las normativas a nivel nacional y regional que, en su opinión, transgreden el principio de igualdad y equidad dentro del ámbito deportivo femenino.
Además, han resaltado que el deporte debería ser un terreno de justicia y méritos, argumentando que salvaguardar las categorías deportivas para mujeres no es un simple asunto ideológico, sino una necesidad fundamentada en evidencia científica y el respeto a los derechos de las mujeres. Este colectivo se ha comprometido a promover campañas informativas que resalten datos científicos relevantes, los cuales, sostienen, ayudan a desafiar narrativas que utilizan el deporte para validar identidades a expensas de la justicia competitiva.
Asimismo, han destacado que el marco legal de 15 comunidades autónomas incluye regulaciones que permiten a hombres que se identifican como mujeres competir en categorías femeninas, lo que ellos consideran un factor que incrementa la desigualdad y desprotege a las atletas. Estas leyes LGTBI y trans, que no mencionaban explícitamente esta participación, han evolucionado desde 2015 hacia un enfoque que permite que varones participen en competiciones femeninas, generando así un debate candente sobre la equidad en el deporte.