Hasta 23 millones de niños podrían caer en la pobreza por la guerra en Oriente Próximo
La guerra en Irán podría empujar a más de 23 millones de niños y niñas a la pobreza antes de que termine el año.
El conflicto está disparando los precios de alimentos y energía, y cortando rutas de transporte, lo que hace que muchas familias no puedan llegar a fin de mes.
Las consecuencias son claras: más niños sin comida, sin acceso a la educación y en condiciones muy difíciles que podrían marcarles toda la vida.
Para los ciudadanos de a pie, esto significa que si el coste de la vida sigue subiendo, nuestras comunidades sufrirán aún más, con menos recursos y más desigualdad.
Además, la vulnerabilidad en regiones como África y Asia aumenta, afectando directamente a quienes ya tienen menos y, en muchos casos, sin posibilidad de escapar de la pobreza.
¿Qué podemos hacer? Informarnos, apoyar a organizaciones que ayudan a los más afectados y exigir a nuestros gobiernos que tomen medidas para frenar esta crisis antes de que sea demasiado tarde.
El futuro de millones de niños y niñas depende ahora de las decisiones que tomemos hoy. La inacción solo agravará la situación y marcará un camino de pobreza y desolación para muchos.