¿Hasta cuándo toleraremos que militares sean víctimas sin protección en Ceuta?
Dos militares han sido agredidos en Ceuta y están hospitalizados, y el Gobierno sigue sin darles la condición de agentes de autoridad. La impotencia crece, y la pregunta que todos nos hacemos es: ¿Qué más tiene que pasar para que las autoridades actúen con firmeza?
Estos ataques no son casos aislados. Los militares están en primera línea, apoyando a las fuerzas de seguridad, pero sin las herramientas ni el reconocimiento necesario para defenderse. La falta de protección oficial deja a estos profesionales en una situación de vulnerabilidad alarmante, y la sensación de que no se hace lo suficiente se extiende en la calle.
Lo más preocupante es que, si no se toman medidas ahora, podrían producirse desgracias mayores. La impunidad y la inacción solo alimentan la inseguridad, y eso afecta a toda la sociedad. Cuando quienes nos defienden no están protegidos, todos estamos en riesgo. La paciencia tiene un límite, y las palabras ya no sirven para justificar la falta de acción.
Para los ciudadanos, esto significa una pérdida de confianza en quienes deben garantizar nuestra seguridad. Nos preocupa que nuestras calles, nuestras fronteras, puedan estar más expuestas por la falta de una respuesta clara y efectiva. La protección de los militares no solo es un asunto de apoyo a las Fuerzas Armadas, sino una cuestión de seguridad ciudadana a largo plazo.
¿Qué puede pasar ahora? Lo lógico sería que el Gobierno actúe de inmediato, reconociendo a los militares como agentes de autoridad con los recursos y órdenes adecuados. Los afectados, y todos los que vivimos en Ceuta o en cualquier parte de España, debemos exigir que se tomen medidas ya. La protección de quienes nos defienden no puede esperar más.