En un desenlace dramático, la selección masculina de waterpolo de España se despidió de la contienda por las medallas en el Campeonato de Europa que se celebra en Belgrado. El equipo, que buscaba revalidar su título, se vio superado este lunes por Hungría en una intensa serie de penaltis, con un resultado final de 14-15, lo que garantiza que no podrán optar a la gloria continental.
El partido estuvo cargado de emoción y sorpresas. A pesar de que el equipo dirigido por David Martín tuvo que luchar desde atrás durante gran parte del encuentro, un impresionante gol de vaselina de Sergi Cabanas logró empatar el marcador 11-11 en el último suspiro, llevando el destino del partido a la temida tanda de penaltis. En esta fase decisiva, el portero húngaro Soma Vogel emergió como el héroe, deteniendo dos lanzamientos españoles y sellando el destino de la selección española hacia la lucha por el quinto puesto.
Este nuevo revés ante Hungría se suma al historial negativo que España mantiene con este rival en competencias europeas, sumando 18 enfrentamientos previos, todos favorables a los magiares. Mientras tanto, Hungría avanzará a las semifinales, donde se medirá a Grecia, dejando a los españoles con la mirada puesta en el duelo por el quinto lugar, que se disputará contra el perdedor del Italia-Croacia.
En el Belgrado Arena, una instalación que albergó la final del Mundial celebrado en Singapur, Hungría fue la primera en hacer sonar las alarmas, con un disparo que se estrelló contra el travesaño. Tras la apertura del marcador por Krisztian Manhercz, Álvaro Granados logró igualar desde el penalti y dar un primer respiro a su equipo.
A pesar de los intentos, los españoles se encontraron con un muro defendido por Vogel, que impedía que la selección aprovechara sus oportunidades en situaciones de superioridad numérica. Aunque Granados logró hacer vibrar la red, la ventaja inicial húngara (1-3) se mantuvo. Finalmente, Roger Tahull y Cabanas lograron equilibrar el marcador justo antes de que finalizara el primer cuarto (3-3).
En el segundo cuarto, la figura de Vogel se volvió aún más decisiva, bloqueando dos lanzamientos desde el punto penal. A pesar de un disparo de Granados que también se estampó en el palo, Unai Biel consiguió mantener a España en la lucha, llevando el encuentro al descanso empatado (5-5).
Al comenzar la segunda mitad, los españoles se vieron obligados a reaccionar ante un Hungría que se alejaba en el marcador (5-7). A pesar de que un nuevo tanto de Marc Larumbe recortó distancias, la situación se complicó con su exclusión. Sin embargo, Bernat Sanahuja logró empatar una vez más y se fue a los últimos instantes del tercer cuarto con un empate (8-8).
La selección, que había conquistado el bronce olímpico, tomó la delantera momentáneamente gracias a un doblete de Cabanas, pero esa ventaja fue efímera, ya que los magiares respondieron rápidamente (10-11). A pesar de los múltiples intentos de España, la madera volvió a jugarle una mala pasada en dos ocasiones, lo que obligó a los españoles a afrontar una última posesión decisiva. En un acto de pura desesperación y talento, Cabanas volvió a marcar con una vaselina y forzó la tanda de penaltis (11-11).
En la serie de penaltis, el inicio fue esperanzador con un lanzamiento exitoso de Granados, pero Sanahuja no logró superar a Vogel. La tensión aumentó cuando Unai Aguirre detuvo un lanzamiento húngaro, pero esta batalla terminó cuando Gergo Fekete anotó el penalti decisivo, así cerrando el capítulo del equipo español en este Europeo y dejando a toda una nación anhelando un mejor futuro en la próxima edición.
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