Intel se queda sin chips baratos para portátiles: tu próximo ordenador podría costar más
Intel agota sus chips baratos para portátiles por la escasez de RAM. Qué significa para tu bolsillo y cómo proteger tu compra antes de que suban los precios.
Si estás pensando en comprarte un portátil barato este año, prepárate: Intel se ha quedado sin existencias de sus chips económicos. Así de claro.
La compañía reconoce que la demanda de sus procesadores Intel Wildcat Lake, los de la gama Core Serie 3, está superando con creces a la oferta. Lo ha confirmado su propio director ejecutivo, Lip-Bu Tan, en la última presentación de resultados, y el director financiero, David Zinsner, ha ido más allá al asegurar que esos chips están agotados.
¿Y qué son estos chips? Son el motor de los portátiles Windows de bajo coste, los que compiten en precio con el MacBook Neo de Apple. Modelos como el Dell XPS 13 o el HP Omnibook 5 14, que suelen arrancar con 8 GB de memoria RAM. Son los equipos que mucha gente elige para estudiar, teletrabajar o navegar sin gastarse una fortuna.
El problema de fondo tiene nombre: la memoria RAM. Según Zinsner, la escasez va a seguir durante bastante tiempo. Intel no espera mejoras en 2027 y ni siquiera se atreve a fijar 2028 como fecha de salida. En agosto ya circulaba la información de que toda la capacidad de producción mundial para 2027 estaba vendida.
Para el ciudadano de a pie, esto se traduce en algo muy concreto: menos oferta de portátiles baratos y, con toda probabilidad, precios más altos. Si necesitas un ordenador para los niños, para la oficina en casa o para tu negocio pequeño, el margen para encontrar una buena oferta se estrecha.
Qué puedes hacer: si tienes un equipo que aún funciona, valora alargar su vida útil antes que comprar uno nuevo a ciegas. Si de verdad necesitas uno, compara precios con calma, mira modelos con más memoria RAM, no te fijes solo en la etiqueta del precio y aprovecha las ofertas que aparezcan antes de que la escasez se note más en las tiendas.
Zinsner, eso sí, deja una nota de optimismo: asegura que el ordenador personal volverá a vivir un renacimiento pese a todo. Pero ese renacimiento llegará después de un camino incómodo para quien tiene que comprar ahora.