Irán denuncia un complot de EE. UU. e Israel para apoderarse de una isla, respaldado por un aliado regional.
En un alertante giro de la situación geopolítica, Irán ha denunciado un presunto plan urdido por Estados Unidos e Israel para llevar a cabo una ocupación de una de sus islas en el sur del país. Esta acusación se produce en un contexto delicado, ya que las negociaciones entre Washington y Teherán sobre un nuevo acuerdo nuclear avanzan y las tensiones en la región se intensifican.
El presidente del Parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalibaf, ha señalado que, según informes, los enemigos de Irán, apoyados por un país cercano, estarían planteando una operación para tomar control de una isla iraní. Aunque no especificó el nombre de la isla en cuestión, se ha especulado que podría referirse a Jark o a las disputadas islas de Abu Musa y Tunb Mayor y Tunb Menor, que han sido objeto de desacuerdos entre Irán y los Emiratos Árabes Unidos durante años.
Qalibaf enfatizó que las Fuerzas Armadas de Irán están en alerta ante cualquier actividad hostil. "Cualquier intento agresivo será respondido con fuerza desmedida, convirtiendo toda la infraestructura vital de ese país en un objetivo", advirtió, dejando en el aire la identidad del estado al que se refería.
Las afirmaciones de Qalibaf se producen en un momento donde el Pentágono ha confirmado el despliegue de elementos militares en Oriente Medio, que incluye una división aerotransportada y una brigada de combate. Esto ocurre en medio de rumores sobre una posible invasión de Jark, una isla estratégica para el transporte marítimo en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz, fundamental para el tránsito de petróleo a nivel global.
Irán, en su último reporte, ha documentado más de 1.500 fallecidos como resultado de la reciente ofensiva combinada de Israel y Estados Unidos, aunque la ONG Human Rights Activists in Iran, con sede en Estados Unidos, ha elevado drásticamente la cifra a más de 3.000 muertos.
Entre las víctimas se encuentran figuras clave del régimen, tales como el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei; el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani; y los ministros de Defensa e Inteligencia, Aziz Nasirzadé y Esmaeil Jatib, así como varios altos mandos militares y de seguridad.