Jean-Baptiste Del Amo lanza un potente mensaje en 'La noche devastada': "La violencia y el patriarcado son inherentes a nuestra humanidad".
En un reciente encuentro en Madrid, el escritor francés Jean-Baptiste Del Amo ha compartido su visión sobre la violencia presente en su obra y su percepción de que la humanidad, en su esencia, "es violenta" y "patriarcal". Su nueva novela de terror, 'La noche devastada', publicada por Seix Barral, sirve como plataforma para explorar estos conceptos.
Del Amo argumenta que la violencia que permea nuestra realidad contemporánea está profundamente arraigada en una estructura patriarcal que perpetúa conflictos. "Nuestra sociedad está marcada por una violencia que es sistémica y transmitida de generación en generación", declaró, resaltando cómo esta dinámica afecta a todos los niveles de interacción humana.
El autor utiliza la narrativa como un medio para desentrañar la naturaleza de esta violencia. "Mis historias buscan revelar las fuerzas subyacentes que alimentan esta brutalidad", explicó, enfatizando que su trabajo no es simplemente teórico, sino que también busca evocar sensaciones e imágenes que faciliten una mayor comprensión de la experiencia humana violenta.
En 'La noche devastada', se centra en un grupo de adolescentes del extrarradio de Saint-Auch, cerca de Toulouse, quienes se ven atraídos por una enigmática casa abandonada. A medida que cruzan su umbral, se encuentran inmersos en una pesadilla que desafía su realidad, proporcionando un retrato de la clase media francesa de los años noventa. Del Amo considera que esta representación es escasa en la literatura contemporánea de su país y, a través de su obra, busca reflexionar sobre su propia adolescencia.
A pesar de que Del Amo rechaza la etiqueta de "literatura política", no se puede evitar que su obra toque temas fundamentales como la inmigración, la homosexualidad y la estructura familiar del periodo en Francia. "La política está intrínsecamente ligada a la literatura", aseguró, argumentando que una obra literaria es siempre una visión subjetiva del mundo, y por ende, política por naturaleza. "Los años noventa fueron un marco cultural y social fascinante, y mi novela también refleja las tensiones de esa época", añadió, anticipando que su libro será considerado con una nueva perspectiva en 2026.
Si bien el autor reconoce cambios en la sociedad desde entonces, también señala preocupaciones sobre la violencia hacia las mujeres, donde se percibe un "retroceso" alarmante.
La violencia ha sido un tema recurrente en la obra de Del Amo, pero en su novela anterior 'El hijo del hombre', exploró específicamente la herencia de la violencia y su relación con la masculinidad. Su reflexión personal sobre este asunto revela sus luchas en la infancia al no ajustarse a los estándares tradicionales de masculinidad. "Me sentía más cercano a mis amigas, encontrando en ese espacio una oportunidad para expresar mi sensibilidad", confesó.
Del Amo manifestó que el entorno cultural a menudo reserva un espacio limitado para la sensibilidad masculina, lo que considera una "pobreza horrorosa". A lo largo de su vida, ha llegado a entender que la masculinidad es un espectro y no debe necesariamente adherirse a un conjunto de normas restrictivas. "Mi diferencia, como hombre homosexual, una vez visto como una carga, ahora lo reconozco como mi fortaleza", concluyó, mostrando un crecimiento personal significativo.
Como nieto de emigrantes republicanos españoles que dejaron su hogar en Ciudad Real durante la guerra civil, Del Amo comparte su lamento por no haber aprendido más sobre sus raíces familiares. Reconoce que su infancia estuvo marcada por la necesidad de asimilarse a la sociedad francesa, lo que contribuyó a la pérdida de su lengua materna. "Es un gran arrepentimiento no haber podido escuchar español en casa y no haber aprendido el idioma cuando era niño", reflexionó, anticipando que su próximo libro se ambientará en la España contemporánea.