La Eurocámara solicita una investigación sobre el papel de empresas chinas en la estrategia de la UE para desafiar a Pekín.
BRUSELAS, 26 de marzo.
El Parlamento Europeo ha exigido a la Comisión Europea que inicie una investigación sobre la posible participación de empresas chinas en la iniciativa Global Gateway, un ambicioso programa de inversiones que nació en 2021 con el objetivo de posicionar a la UE como una contraparte viable al influjo económico de China en el ámbito global.
La resolución fue respaldada por una clara mayoría de 371 votos, mientras que 146 se opusieron y 80 optaron por la abstención, reflejando la inquietud ante informes que sugieren que ciertas compañías chinas están llevando a cabo proyectos que contravienen la esencia de Global Gateway, diseñada precisamente para brindar alternativas a la Iniciativa de la Franja y la Ruta de Pekín.
Los eurodiputados han hecho un llamado urgente al Ejecutivo comunitario para que realice un análisis exhaustivo sobre el rol de estas empresas chinas dentro de la mencionada iniciativa, expresando además su descontento por la "falta de claridad y transparencia" en aspectos críticos como la financiación de los proyectos.
Por otra parte, consideran que la Comisión Europea debe adoptar un enfoque menos centralizado y más inclusivo en la planificación de los proyectos de Global Gateway, fomentando una respuesta que se ajuste a las demandas reales de los países socios, incentive la participación del sector privado, y al mismo tiempo, cumpla con altos estándares sociales y ambientales alineados con los valores europeos.
Desde su perspectiva, la actual arquitectura de la iniciativa ha limitado la capacidad del Parlamento para ejercer su labor de supervisión y contribuir efectivamente a la diplomacia parlamentaria; por ello, indican que es crucial que el Parlamento tenga un papel más activo para asegurar la legitimidad democrática y la transparencia en el desarrollo de Global Gateway.
Asimismo, los eurodiputados subrayan que esta iniciativa, que comenzó como un proyecto de infraestructura con un presupuesto de 300.000 millones de euros, debería priorizar inversiones en sectores como energía, materias primas esenciales y la transición ecológica, con el fin de disminuir la dependencia de la UE de potencias rivales en el escenario internacional.
Para lograr estos objetivos, han instado a la Comisión a impulsar Global Gateway de manera dinámica y eficaz, presentándolo como una alternativa sostenible ante las iniciativas agresivas de competidores como China y Rusia.