La Feria del Libro de Madrid cierra con menos ventas y ya sin su directora más de 5 años
¿Sabías que la última edición de la Feria del Libro de Madrid tuvo un descenso del 2,7% en ventas, cerrando con casi 9,9 millones de euros? Esto no es casualidad, refleja cómo cambios internos afectan a uno de los eventos culturales más importantes de la ciudad.
Eva Orúe, quien dirigió la feria desde 2022, fue despedida la semana pasada por la Asociación de Librerías. Aunque la organización dice que quieren agradecer su trabajo, muchos ven en su cese una señal de conflictos y decisiones que podrían afectar a futuras ediciones.
Para los ciudadanos, esto significa menos oportunidades de disfrutar de un evento que, además de promover la lectura, mueve millones de euros y genera empleo en librerías, editoriales y artistas. La pérdida de confianza en la gestión puede traducirse en menos actividades, menos presencia y menos libros en los estantes para todos.
Lo que está en juego ahora es si la feria seguirá siendo un espacio abierto y participativo o si se convertirá en un evento con menos peso y menos variedad. Los afectados, como libreros y lectores, deberían exigir transparencia y participación para que la cultura no quede en manos de decisiones oscuras.
¿Qué pueden hacer los ciudadanos? Apoyar a las librerías locales, exigir que las instituciones sigan promoviendo la cultura y estar atentos a cómo evoluciona esta situación. La próxima feria puede ser un reflejo de si la cultura en Madrid sigue teniendo voz y voto o si se reduce a decisiones internas.
Al final, lo importante es que la comunidad se movilice para que la cultura siga en auge y no quede en manos de intereses que solo buscan recortar gastos o controlar el evento. La participación ciudadana y la transparencia serán clave en los próximos meses.