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La sanación emocional de los migrantes: un desafío tras cruzar fronteras.

La sanación emocional de los migrantes: un desafío tras cruzar fronteras.

MADRID, 9 de noviembre.

En un apasionante encuentro organizado por la Fundación Cruz Roja Española, se ha instado a la comunidad a fortalecer las redes de apoyo y los espacios de acogida para migrantes que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad. Durante el evento titulado "Migrar y reconstruirse. Bienestar emocional en contextos de movilidad", que forma parte del ciclo #ConversacionesHumanitarias generadoras de Talento de 2025, se exploró profundamente la dimensión emocional de la migración, subrayando el papel crucial de los vínculos, la empatía y las redes comunitarias en el proceso de reconstrucción de la identidad.

Moderado por el comunicador y psicólogo Molo Cebrián, el diálogo reunió a tres destacados expertos en el ámbito social y emocional. Carolina Vicente, responsable del Área de Protección Internacional de Red ACOGE, Guillermo Fouce Fernández, presidente de Psicología Sin Fronteras, y Ousman Umar, emprendedor social y fundador de Nasco Feeding Minds, ofrecieron unas perspectivas enriquecedoras sobre la migración y su impacto emocional.

Cebrián presentó datos alarmantes del Informe de Bienestar Emocional y Vulnerabilidad 2025 de la Fundación Cruz Roja Española, que señalan que “la soledad no deseada, la desvinculación social y la precariedad son las causas principales de malestar emocional en la población.” En particular, para las personas migrantes, reveló que un 30% se encuentra en alta vulnerabilidad sociolaboral, y cerca del 47.8% enfrenta la exclusión residencial, lo que pone de relieve la imperante necesidad de desarrollar redes de apoyo efectivas y accesibles.

Durante el diálogo, se coincidió en que migrar va más allá de cruzar fronteras; se trata de una profunda recomposición emocional y comunitaria. Carolina Vicente subrayó que "la primera pérdida que experimenta una persona migrante es la identidad y la autonomía”, defendiendo la importancia de un acompañamiento sin paternalismos: “Los profesionales somos puentes, facilitadores de procesos, no salvadores”.

Desde la perspectiva de la psicología, Guillermo Fouce enfatizó que "los lazos sociales son fundamentales para contrarrestar el malestar emocional". Ousman Umar compartió su conmovedora experiencia de integración en la cultura catalana a través de la práctica de los castellers, que le ayudó a recuperar su sentido de pertenencia en un contexto nuevo.

Umar también recordó un momento clave en su propia historia: el día en que una mujer llamada Montse le ofreció un vaso de agua y una mirada comprensiva. "Ese instante cuando alguien me vio fue devastador; no pedía dinero, solo anhelaba ser escuchado", confesó.

En su intervención, Ousman propuso una visión esperanzadora de la convivencia, argumentando que “lo que se necesita son espacios para el conocimiento mutuo. Cuando realmente conoces al otro, comprendes que todos aspiramos a lo mismo: paz, amor y salud”. Guillermo Fouce añadió la urgencia de combatir discursos de odio, elevando la empatía como la respuesta crucial ante la creciente deshumanización.

Finalmente, Vicente cerró el evento con un fuerte llamado a la acción: "Al entender que estamos hablando de derechos humanos, no hay espacio para el debate. La clave radica en educarnos e informarnos para construir una visión que se base en los derechos y no en los prejuicios".