24h España.

24h España.

Las comunidades autónomas más seguras para los pequeños negocios son La Rioja, Canarias, Aragón, Extremadura y Castilla y León.

Las comunidades autónomas más seguras para los pequeños negocios son La Rioja, Canarias, Aragón, Extremadura y Castilla y León.

El reciente estudio de Securitas Direct ha revelado importantes datos sobre la seguridad de los pequeños negocios en España, destacando a La Rioja, Canarias, Aragón, Extremadura y Castilla y León como las comunidades más protegidas. Este análisis, que considera el número de intrusiones por cada habitante, muestra que estas regiones presentan una tasa significativamente baja de incidentes delictivos.

Es notable que Aragón se suma por primera vez a este grupo de regiones seguras, mientras que las otras comunidades mencionadas mantienen su posición por segundo año consecutivo, según el informe emitido por la compañía de seguridad.

En cuanto a las provincias, Teruel, Cáceres, Ciudad Real, Lugo y Córdoba figuran como las áreas más seguras para emprender. Teruel y Cáceres, en particular, repiten su destacada posición en la lista por segundo año consecutivo, consolidando su reputación como lugares ideales para desarrollar un negocio.

El estudio de Securitas Direct se basa en un cuidadoso promedio que combina datos de intrusiones reales y el número de alarmas activadas en las zonas supervisadas por su Central Receptora de Alarmas (CRA) durante el año 2024, con cifras del Balance de Criminalidad del Ministerio del Interior. Este análisis pone de manifiesto una disminución en las intrusiones en toda España, la primera en dos años, con un total de 13.497 incidentes reportados, un 2% menos que en 2023.

Aunque existe un alivio con el descenso de las cifras, la inquietud por la seguridad en bares, restaurantes, tiendas y estancos está en aumento. Un 82,2% de los propietarios de pequeños negocios expresa su preocupación al respecto, un incremento de 9 puntos porcentuales comparado con el año anterior, y casi todos (93,3%) opina que la seguridad ha empeorado en comparación con hace unos años.

La preocupación es especialmente palpable entre quienes residen en municipios de tamaño medio, donde el 93,9% se siente inseguro. Por el contrario, en las grandes ciudades, esta cifra desciende al 71,4%. Este contraste pone de relieve la necesidad de adoptar medidas de protección más efectivas.

En este contexto, un asombroso 92% de los pequeños empresarios ha tomado iniciativas para fortalecer la seguridad de sus negocios. Las alarmas conectadas a una Central Receptora de Alarmas se han convertido en la herramienta más popular, utilizada por el 45,2% de los propietarios, un aumento del 7,8% respecto al año anterior. Esto demuestra una preferencia clara por protegerse de robos tanto cuando los locales están abiertos como cerrados, ofreciendo un mayor control incluso en su ausencia.

Las rejas en puertas y ventanas son la segunda opción más empleada, alcanzando un 35,6%, y cada vez más emprendedores están implementando soluciones innovadoras como sistemas de expulsión de humo, que han aumentado del 19,5% al 21,5% en el último año.

En términos de riesgo, los domingos por la noche representan el momento más vulnerable para estos negocios. Sin embargo, los robos en bares, restaurantes y tiendas tienden a ocurrir durante la madrugada, entre la 1 y las 6 de la mañana, lo que resalta la necesidad de una vigilancia continua.

Las técnicas delictivas varían según el tipo de negocio. Los robos en bares y tiendas suelen ser rápidos y se centran en objetos de bajo valor, mientras que para naves o talleres industriales, las pérdidas son considerablemente más elevadas, con infracciones que implican la rotura de puertas o la creación de butrones.

Finalmente, las metodologías de robo se adaptan a cada sector: mientras que el asalto escaparatista es común en el ámbito de la restauración y el comercio, otras técnicas como el "sacacorchos" se utilizan en farmacias y oficinas, y el "butrón" en estancos y naves. En joyerías, los alunizajes son frecuentes, y el uso de lanzas térmicas es más común en locales de lotería.