Más de 4.800 menores migrantes en Ceuta: la realidad que no quieren aceptar
Ceuta tiene en sus calles a casi el doble de menores migrantes de lo que dicen las cifras oficiales. La Asociación de Vecinos del Príncipe Alfonso calcula que hay más de 4.860 jóvenes en la calle, cuando las cifras del gobierno hablan de unas 2.500. La diferencia es clara y muestra una realidad que muchos prefieren ignorar.
Este desajuste revela que la situación en la frontera y en la barriada no es tan controlada como se intenta hacer creer. La llegada masiva de menores sin acompañante sigue creciendo y, con ella, el caos y la falta de recursos. La asociación vecinal ha tenido que parar el recuento porque no puede seguir sumando, y eso solo evidencia que las necesidades urgentes están siendo desatendidas.
Para los vecinos, esta situación significa vivir en un entorno donde la inseguridad y la incertidumbre aumentan. La falta de recursos y de atención adecuada no solo afecta a los migrantes, sino que también impacta en la tranquilidad y seguridad de quienes viven allí. La calle y los espacios públicos se convierten en un problema diario, en un desafío que no se resuelve con cifras oficiales.
¿Qué puede pasar ahora? La Administración debe actuar con urgencia, habilitando espacios seguros y recursos para estos menores. La comunidad necesita que las autoridades reconozcan la gravedad del asunto y tomen decisiones claras. Los vecinos y las organizaciones sociales piden soluciones inmediatas para evitar que esta crisis siga creciendo y afectando a todos.
Es fundamental que los afectados, tanto las administraciones como la sociedad civil, trabajen juntos. La protección de estos menores y la seguridad de la ciudadanía van de la mano. No podemos seguir mirando para otro lado, la situación exige respuestas concretas y humanas, antes de que la crisis se descontrole aún más.