Más de 600 narcolanchas en el Estrecho y aumento de violencia contra agentes
El Gobierno confirma que hay más de 600 embarcaciones sospechosas en el Estrecho de Gibraltar, usadas para traficar drogas y con una actitud cada vez más violenta. Estos barcos, llamadas go-fast, están relacionadas con el tráfico de hachís y se han multiplicado en los últimos años, poniendo en riesgo la seguridad de todos.
El aumento de estas embarcaciones y la agresividad de los narcos, que incluso usan armas de guerra, complican mucho la labor de las Fuerzas de Seguridad. En 2025, se ha visto un rebrote en la ruta del hachís desde Marruecos, principal productor, hacia España, después de una caída en años anteriores. Esto significa que el problema vuelve a crecer y que las mafias están más activas que nunca.
Para los ciudadanos esto tiene varias consecuencias. La presencia de estas embarcaciones y la violencia incrementan el riesgo en nuestras costas y puertos. Además, el aumento de aprehensiones de combustible destinado a estas embarcaciones muestra que la actividad delictiva no solo afecta a la seguridad, sino también al medio ambiente y a la economía local. La delincuencia se desplaza hacia zonas más vulnerables, como Huelva y el Algarve, complicando aún más la lucha policial.
¿Qué deberíamos hacer como ciudadanos? Estar atentos, denunciar cualquier actividad sospechosa y confiar en que las fuerzas de seguridad trabajan para protegernos. También es importante exigir a las autoridades que refuercen los controles y la cooperación internacional para frenar esta amenaza que nos afecta a todos.
Lo que puede pasar ahora es que si no se toman medidas firmes, la situación podría empeorar, con más embarcaciones, más violencia y mayor impacto en nuestra seguridad y economía. La ciudadanía debe exigir acciones concretas y apoyar las políticas que refuercen la vigilancia en nuestras costas. La lucha contra el narcotráfico no solo es de las fuerzas del Estado, sino de todos nosotros.