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Mette-Marit de Noruega enfrenta una grave crisis de salud que requiere un trasplante de pulmón.

Mette-Marit de Noruega enfrenta una grave crisis de salud que requiere un trasplante de pulmón.

En una serie de eventos que han dejado a la Familia Real Noruega al borde de una crisis, se ha informado que la princesa heredera Mette-Marit enfrenta un deterioro significativo en su salud. Este revés se suma a la mala racha que vive la familia, sobre todo desde que su hijo, Marius Borg, se ha visto envuelto en serias acusaciones que podrían llevarlo ante la justicia en 2026 por delitos graves, incluyendo violación.

La Casa Real ha comunicado públicamente que Mette-Marit, de 52 años, ha visto un empeoramiento en su condición de salud, relacionada con la fibrosis pulmonar diagnosticada hace siete años. Esta enfermedad, que afecta la capacidad respiratoria, ha obligado a la princesa a reducir su presencia en compromisos oficiales, sobre todo en los momentos en que su estado ha sido más frágil, ya sea por la progresión de su enfermedad o los efectos de su tratamiento.

Los médicos están considerando la posibilidad de que necesite un trasplante de pulmón. Según un comunicado oficial, el personal médico del Rikshospitalet ha comenzado a prepararse para este eventual procedimiento, lo cual ha generado gran preocupación en el país. "Estamos en la fase de evaluación para un trasplante de pulmón, y los preparativos están en marcha", aseguró Are Martin Holm, jefe del departamento de Neumología del hospital.

A pesar de su delicada situación, la Casa Real ha destacado que Mette-Marit no tiene intención de renunciar por completo a sus funciones, aunque sí necesita más tiempo para descansar y recuperarse. "Su agenda se ajustará para equilibrar su salud con sus responsabilidades oficiales", señala el comunicado.

En una muestra de su determinación, Mette-Marit fue vista en un almuerzo reciente junto a los Reyes Harald y Sonia, su esposo el Príncipe Haakon, y su hija, la princesa Ingrid, en el Palacio Real, lo que sugiere que la princesa quiere seguir participando activamente en su rol, a pesar de las adversidades que enfrenta.