Netanyahu omite plazos en conflicto con Irán pero afirma haber alcanzado más de la mitad de sus metas.
El 31 de marzo en Madrid, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha hecho declaraciones contundentes sobre la ofensiva militar que Israel y Estados Unidos han desplegado en Irán desde el 28 de febrero. Aunque manifestó que no desea establecer un cronograma específico, afirmó haber cumplido con más de la mitad de los objetivos establecidos en este conflicto, que ha dejado a más de 2,000 víctimas fatais, según los informes oficiales más recientes.
En una entrevista para Newsmax TV, Netanyahu destacó que su gobierno está cerca de desmantelar la infraestructura armamentista de Irán, lo que incluye instalaciones nucleares clave. Aseguró que han logrado "golpear fuertemente" a la Guardia Revolucionaria Iraní y hacer frente a los líderes que han amenazado a Estados Unidos, expresando que cerca del 80% de la población iraní siente un profundo desdén hacia su gobierno.
A pesar de señalar que han avanzado en sus metas, Netanyahu subrayó que no tiene intención de fijar plazos concretos para el desarrollo de la contienda, restando importancia a la idea de un calendario. Su enfoque, según sus propias palabras, se centra en debilitar al régimen iraní de manera significativa, tanto en términos de su capacidad militar como en su cohesión interna.
El primer mandatario israelí abordó la percepción de otros países árabes, afirmando que, en contraste con el pasado, están comenzando a alzar la voz y a expresar su descontento con Teherán, algo que él considera un "cambio significativo" en la dinámica del Medio Oriente. Netanyahu enfatizó que muchos de estos países están respaldando las acciones militares de Estados Unidos, sugiriendo una nueva alineación geopolítica en la región.
Además, rechazó las críticas que catalogan la ofensiva como una escalada de violencia, defendiendo que se trata de una acción preventiva. Insistió en que si Irán continúa con su programa de armamento nuclear y de misiles, representaría un "peligro existencial" no solo para Israel, sino también para Estados Unidos. Así, Netanyahu continúa proyectando la imagen de una consolidación de fuerzas entre su país y su aliado, en un contexto de creciente tensión internacional.