Noelia, joven solicitante de eutanasia, la recibe casi dos años después, informan Abogados Cristianos.
En un acto que ha conmocionado y dividido a la opinión pública, Noelia, una joven de 25 años residente en Barcelona que padecía paraplejia, ha recibido asistencia para morir en un hospital de Sant Pere de Ribes. Esta decisión, que ha estado rodeada de controversia, se llevó a cabo el pasado jueves, a pesar de la oposición activa de su padre, quien intentó frenar el proceso legalmente.
La solicitud de eutanasia había sido presentada por Noelia casi dos años atrás, un periodo marcado por una serie de luchas legales en las que la joven tuvo que esperar el pronunciamiento de cinco instancias judiciales debido a la desavenencia familiar. Abogados Cristianos, que representaba al padre, argumentó que su hija no contaba con la "capacidad necesaria para tomar tal decisión" debido a su historial de salud mental, lo que complicó el procedimiento.
A pesar de la resistencia, en marzo de 2025, una jueza de Barcelona dio luz verde a la eutanasia. Sin embargo, el padre continuó su batalla legal al recurrir al Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC), que más tarde confirmaría la decisión en septiembre del mismo año. La corte consideró que las alegaciones del padre no estaban fundamentadas, aunque reconoció su derecho a participar y apelar ante el Tribunal Supremo.
La decisión del TSJC se basó en las evaluaciones realizadas por un Comité de Ética Asistencial (CEA), que aseguró que Noelia no presentaba deficiencias en su capacidad cognitiva que alteraran su juicio. En su evaluación, expertos en psicología y psiquiatría constataron que la joven estaba plenamente consciente de su situación y de las implicaciones de su solicitud, expresando un sufrimiento continuo e irreparable.
Además, se confirmó que su coeficiente intelectual se encontrara dentro de parámetros normales y que, si bien sufría de síntomas depresivos crónicos debido a su condición de salud, tenía la capacidad de discernir y decidir sobre su vida libremente. Los forenses, en sus informes judiciales, respaldaron que Noelia había solicitado la eutanasia de manera autónoma, sin interferencias de sus padecimientos mentales.
Desde que hizo su solicitud en abril de 2024, se reafirmó en su decisión, la cual fue validada por profesionales de la Comisión de Garantía y Evaluación de Catalunya en julio. A pesar de un escrito presentado por Abogados Cristianos que intentaba impugnar su voluntad, el documento no fue ratificado por la joven, lo que impidió que se considerara un cambio en su resolución.
El Tribunal Supremo español, tras evaluar el caso nuevamente en enero del presente año, desestimó el recurso interpuesto por el padre, validando así la eutanasia y cerrando las opciones legales a nivel nacional. El progenitor, entonces, llevó su queja al Tribunal Constitucional, que también rechazó su apelación de manera unánime, agotando la vía judicial en España.
Finalmente, el caso fue llevado al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) por Abogados Cristianos, pero este último rechazó la solicitud de medidas cautelares que intentaban detener el proceso, dejando a Noelia y su decisión en un contexto de legalidad y dignidad que ha suscitado debate en la sociedad.