Novartis invierte hasta 1.730 millones en la adquisición de Excellergy.
En un movimiento estratégico que promete transformar el ámbito de la salud alérgica, la compañía farmacéutica suiza Novartis ha concretado un acuerdo para incorporar a su estructura la empresa biotecnológica estadounidense Excellergy. Este acuerdo contempla una inversión que podría ascender a 2.000 millones de dólares (aproximadamente 1.730 millones de euros), se desglosa en función de logros específicos que marquen el progreso de las investigaciones.
Se prevé que la transacción se complete durante la segunda mitad de 2026, aunque dependerá de la verificación de diversos requisitos esenciales, incluidas las aprobaciones necesarias por parte de las autoridades reguladoras competentes.
Con esta adquisición, Novartis espera enriquecer su gama de tratamientos para afecciones alérgicas, al incorporar Exl-111, un anticuerpo anti-IgE que se encuentra en etapa inicial de desarrollo. La IgE juega un papel crucial en la activación de múltiples reacciones alérgicas, lo que subraya la relevancia de este fármaco en la lucha contra estas enfermedades, según lo indicado por la compañía.
Fiona Marshall, responsable de Investigación Biomédica en Novartis, subrayó que esta adquisición no solo fortalece la oferta del laboratorio en términos de soluciones para alergias, sino que también señala un compromiso firme con la innovación científica. "El objetivo es proporcionar beneficios significativos para los pacientes a través de avances audaces en ciencia", afirmó.
Marshall destacó que Exl-111 busca ir más allá de las terapias estándar anti-IgE, proponiendo una supresión más inmediata y efectiva de la señalización de IgE, lo que podría resultar en un control más eficaz de los síntomas alérgicos.
Si los ensayos clínicos respaldan estas expectativas, el nuevo medicamento podría permitir un alivio más rápido de los síntomas alérgicos, un manejo más robusto de la enfermedad y un régimen de dosificación más cómodo. Se anticipa que su aplicación se extienda a condiciones como la alergia alimentaria, la urticaria crónica espontánea, la urticaria inducible y el asma alérgica, entre otras patologías mediadas por IgE.