Oriol Cardona: "Soñé que sería el primero y conquistaría el oro
El esquiador español Oriol Cardona ha logrado una hazaña impresionante al convertirse en doble medallista olímpico en los recientes Juegos Olímpicos de Invierno celebrados en Milán y Cortina d'Ampezzo. En sus propias palabras, el atleta confesó haber soñado con la posibilidad de colgarse la medalla de oro en esquí de montaña, una disciplina que debutaba en estos Juegos, señalando que el pensar en terminar en una posición inferior habría sido una gran decepción.
En una reciente entrevista con Europa Press, Cardona compartió sus emociones tras la victoria. Recordó la tranquilidad que sintió al encontrarse con su familia después de la carrera, reflexionando sobre el significado profundo de su logro: "Acabo de ganar un oro olímpico". Este triunfo representa el primer oro para España en este deporte en más de cinco décadas, lo que añade una capa adicional a su impacto personal y colectivo.
El esquiador, originario de Bañolas, se mostró especialmente consciente de la importancia de este evento para el esquí de montaña, subrayando que "era un sueño" y un deber representar a este deporte que, por primera vez, se mostraba al mundo a través de los Juegos. Cardona mencionó que el vacío de medallas en España lo impulsó aún más a buscar el oro.
Con una carrera anterior como campeón europeo y mundial, Cardona admitió haber visualizado su victoria en muchas ocasiones, incluso en sus sueños nocturnos. Sin embargo, el atleta también reflexionó sobre las imprevistas complicaciones que pueden surgir en una competición de este tipo, donde cualquier error podría haberle costado una mejor posición, recordando que su objetivo siempre había sido ganar la medalla de oro.
La prueba en la que compitió presentó un formato duro que exigía gran destreza y resistencia física, lo que la convirtió en un desafío aún mayor. Cardona describió cómo el ambiente de los Juegos Olímpicos puede intensificar la presión y la necesidad de dar lo mejor de uno mismo, lo que se traduce en un rendimiento superior, a pesar de los errores que pueden ocurrir.
Al hablar sobre su preparación, el esquiador detalló el enfoque que adoptó hacia las transiciones durante la carrera. En lugar de apresurarse, optó por un enfoque más metódico, buscando hacer transiciones seguras y efectivas, lo cual resultó crucial para su éxito en la competencia. A pesar de lo exigente de su disciplina, se sintió satisfecho con su gestión durante la prueba.
En tono de broma, Cardona sugirió que los escalones en las carreras deberían ser estandarizados para simplificar la competencia. Evaluando el recorrido que enfrentó en los Juegos, notó que la falta de curvas en el circuito facilitó un enfoque más táctico, lo que le permitió a los atletas demostrar su fortaleza en lugar de su velocidad al comienzo de la carrera.
Más allá de sus logros individuales, Cardona comentó sobre la importancia de su medalla de oro y bronce en relevos mixtos junto a Ana Alonso, señalando que estos Juegos han puesto de relieve el esquí de montaña a nivel global. Su éxito puede contribuir a atraer a más jóvenes hacia este deporte, ofreciendo la oportunidad de crecer y expandir su base de practicantes.
Con la vista puesta en el futuro, Cardona expresó su deseo de seguir compitiendo y de participar en los próximos Juegos Olímpicos de 2030 en los Alpes Franceses. Reveló que ha sido gratificante ver cómo su hazaña ha resonado con el público, evocando emociones en quienes los han seguido de cerca y deseando revivir esa conexión especial en futuras competiciones.
El apoyo de entrenadores como Kílian Jornet, aunque valioso, no disminuye la importancia de sus otros mentores, Víctor López y Andrés Arroyo, quienes han sido pilares fundamentales en su carrera. Cardona enfatiza que todos desempeñan un papel crucial en su preparación, considerándolos igualmente importantes para su éxito.
A lo largo de su carrera, Oriol ha explorado diversos caminos, incluyendo su trabajo como ayudante de bombero forestal. Sin embargo, su pasión por el deporte lo llevó a tomar la decisión de dedicarse plenamente al esquí de montaña, un acto de fe que ha demostrado dar frutos en su carrera.
A pesar de los sacrificios necesarios para tener éxito en el esquí de montaña, Cardona reconoce que el cambio de vida que implica puede ser un desafío. La necesidad de desplazarse a lugares a menudo lejanos y solitarios puede ser difícil, pero también representa la naturaleza exigente de su deporte, una realidad que ha aprendido a aceptar.