Óscar Puente admite deficiencias en el apoyo a transportistas y anticipa nuevas iniciativas.
En Madrid, el 27 de marzo, se ha generado un intenso debate en torno a las respuestas del Gobierno español a la crisis que afecta al sector del transporte debido a la inestabilidad en Oriente Medio. Óscar Puente, ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, admitió que las medidas adoptadas la semana pasada quizás no están a la altura de las expectativas de los transportistas.
Durante su intervención en el VI Foro Económico de 'elDiario.es', Puente hizo una reflexión crítica sobre la falta de ambición en la implementación de ayudas. Aseguró que, aunque no se ha dejado de lado la voluntad de ayudar al sector, se reconoce la necesidad de explorar soluciones más efectivas en la reunión prevista para hoy.
En la mañana de este viernes, el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, se reunió con representantes del sector para discutir nuevas iniciativas. Estas conversaciones buscan ir más allá del actual descuento de 20 céntimos por litro en los combustibles, que ha sido insuficiente para muchos profesionales del transporte.
Puente destacó la complejidad del sector, que agrupa desde grandes empresas con extensas flotas hasta pequeños autónomos, cada uno con sus propias realidades y necesidades. El ministro enfatizó la importancia de una colaboración estrecha con los transportistas para encontrar soluciones que se adapten a esta diversidad.
En otros temas de su cartera, Puente reconoció que el mantenimiento de las carreteras estatales presenta un déficit alarmante de 5.000 millones de euros, resultado de años de desinversión por administraciones pasadas. A pesar de contar con una de las redes de autovías más amplias de la Unión Europea, el ministro subrayó la urgencia de aumentar la inversión en conservación, alineándose con las recomendaciones de los expertos en la materia.
Además, en lo relacionado con el sistema ferroviario, Puente reveló que se programó una reunión con Teresa Ribera, comisaria europea de Competencia, para discutir la problemática de los retrasos en la entrega de trenes, un asunto que ya ha afectado a la operadora Renfe. Esta situación ha generado preocupación en un contexto europeo donde la puntualidad en el transporte es crucial.
Por otra parte, el ministro se refirió a las complicaciones surgidas en la línea de alta velocidad hacia Málaga, interrumpida por un desprendimiento en Álora, obligando a los pasajeros a utilizar autobuses para completar su trayecto entre Antequera y Málaga. Puente calificó la situación de "decepcionante", sobre todo tras la reacción del alcalde de Málaga, Paco de la Torre, quien ha solicitado su dimisión debido a los inconvenientes causados.
El ministro expresó su sorpresa y desilusión ante lo que considera un comportamiento inusualmente hostil por parte del alcalde, con quien alguna vez compartió preocupaciones sobre movilidad cuando él era alcalde de Valladolid. Puente defendió el esfuerzo que se está poniendo en las obras de recuperación de la línea, asegurando que se trabaja sin descanso para minimizar los plazos de finalización.
Con respecto al impacto de estas obras, el ministro resaltó la importancia del aeropuerto de Málaga como un gran punto de entrada para el turismo en España, y criticó la ineficacia de acciones que solo parecen buscar beneficios políticos en un momento en que la cooperación y la seriedad son más necesarias que nunca. "Lo que está sucediendo es un disparate, y no sé si quienes lo promueven verán algún beneficio electoral", concluyó Puente, reafirmando su posición frente a las críticas.