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PACMA vincula la caza y las macrogranjas con la propagación del virus de peste porcina africana.

PACMA vincula la caza y las macrogranjas con la propagación del virus de peste porcina africana.

El 1 de diciembre en Madrid, el Partido Animalista Con el Medio Ambiente (PACMA) ha expresado su grave preocupación tras el brote de peste porcina africana detectado en Barcelona, donde se encontraron cadáveres de jabalíes infectados. Esta situación, que no se veía en el país desde 1994, ha llevado a la formación a señalar a la caza y a las macrogranjas como causas que facilitan la propagación del virus. "Este brote no es un hecho aislado, sino una consecuencia de un sistema agrario y cinegético desequilibrado", advierten desde PACMA.

Según el partido, diversas prácticas comunes en la caza están en el centro del problema, como la manipulación de restos de animales, el movimiento constante de fauna y la interacción entre jabalíes y áreas humanizadas. Además, subrayan que la alimentación suplementaria, junto con otras medidas que favorecen la reproducción de jabalíes, son en parte producto del modelo cinegético en función en la actualidad.

Los animalistas también destacan la extremada vulnerabilidad del sistema de ganadería industrial frente a este virus. La concentración de miles de cerdos en espacios limitados y los continuos traslados de animales se convierten en un caldo de cultivo para la enfermedad. A esto se suman problemas de transporte, la insuficiencia de controles sanitarios y una inadecuada gestión de residuos, lo que transforma a la industria porcina en un sector crítico que necesita cambios inmediatos en materia de bioseguridad.

En respuesta a esta crisis, PACMA ha instado a las autoridades a llevar a cabo una reforma integral del modelo actual de ganadería, solicitando una mejora de las medidas de bioseguridad en las granjas porcinas. Piden controles rigurosos y verificables tanto en las instalaciones como en los desplazamientos de animales. Asimismo, hacen un llamado a limitar y supervisar con rigor las actividades cinegéticas, que conllevan la concentración y manipulación de fauna silvestre, ya que estas prácticas incrementan el riesgo de nuevos brotes de enfermedad.